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Androids eat apples, by laihiu

Ayer mi compañero Yago nos hablaba de que Google ya tenía muy adelantado el proyecto Majel, el equivalente para Android de Siri, el asistente que abandera las novedades del iPhone 4S. Es la noticia perfecta para que los fans de Apple vengan a decir “hale, otra cosa que copia Android”. Y no les falta razón, pero tampoco la llevan del todo.

He de confesar que la noticia no me gusta, pero tampoco me sorprende. Hace que parezca que Google desarrolla Android en función de lo que haga Apple, lo que resulta ser una generalización falaz. Podría “defender” a Google (que no es mi intención) afirmando que Apple también ha copiado cosas de Android, pero estaría cayendo en el mismo error que tanto critico a los políticos de este país: el “puestumás-mismo”.

En realidad, lo suyo sería realizar algo que es, seguramente, toda una novedad en una publicación dedicada a Android: defender a Apple. Uy, lo que he dicho. Matizaré: voy a reconocer a Apple su mérito, para distinguirlo de los méritos de Google. Espero que así pueda apreciarse mejor que todos estos movimientos al final han de terminar beneficiando a los usuarios.

Lo que hace bien Apple: el ejemplo de Siri

Cuando salió Siri escuché verdaderas barbaridades. Como que Apple había inventado una inteligencia artificial que controlaba el móvil usando la voz. A ver, aclaremos, Apple no ha inventado nada de eso: ni ha inventado el reconocimiento de voz, ni ha inventado la inteligencia artificial, ni los asistentes para controlar el móvil. Hay arte previo. Y sin embargo, Siri parece algo nuevo.

Este es un gran mérito que tiene Apple: unir varias tecnologías de tal forma que aparece un producto innovativo, que no se parece a nada que haya en el mercado. Que quede claro, esto es un gran y envidiable mérito, pero no es inventar, es innovar.

Antes de Siri existía Eliza, que era capaz de interactuar con el usuario, pero usando el teclado. Existía el reconocimiento de voz, con más o menos precisión. Existían los asistentes que permitían facilitar las tareas de gestión de dispositivos. Apple ha sabido ver (que no es poco) que la tecnología había llegado a un punto en que ya era posible unir esos conceptos en uno y que la experiencia de usuario fuera satisfactoria.

Es el mismo caso que el iPhone y el iPad. Ya había pantallas táctiles, y móviles inteligentes con múltiples aplicaciones. Hasta había tabletas con pantallas táctiles, sorprendentemente con forma rectangular. Pero cuando se lanzaron no ofrecían una experiencia satisfactoria, porque la tecnología no ofrecía lo que hacía falta: que no fueran mamotretos.

Tablet PC

Pero eso no es inventar

En esencia, Google hace lo mismo que Apple. Todos los hacen. Toma de aquí y de allá productos que existen y los mejora. Lo hizo con su buscador, lo hizo con GMail, lo hizo con el difunto Reader. Sí, comete muchos errores, pero cuando tu producto no es físico es mucho más fácil lanzarse a la aventura y si no funciona lo apago. Si vendiera productos físicos seguro que su estrategia sería diferente.

Cuando Apple afirma que Android es una copia de iOS puede que no le falte razón, pero iOS no deja de beber de los sistemas operativos que le preceden. Y esto no es nada malo: de hecho, sería de idiotas no aprovechar todo el know-how acumulado. Android tiene sus propias tecnologías, y algunos aspectos los habrá tomado de iOS, y seguro que de otros sistemas.

Es imposible que con iOS no pase lo mismo (y ahí están la barra de notificaciones como ejemplo), pero insisto en que esto no es algo negativo. Ahora los usuarios de iOS disfrutan de una funcionalidad que es muy cómoda, lo que enriquece la experiencia de usuario. Ah, esa barra tampoco es un invento de Android, que el concepto ya existía anteriormente, así que decir “iOS copia a Android” es igualmente falaz.

En I+D+i, la minúscula de innovación es por algo

No quiero acabar sin enmendarle la plana a Google. No me convencen los derroteros por los que parece encaminarse Android. Sí, el auge de esta plataforma es brutal, y apenas estamos empezando a vislumbrar su enorme variedad de aplicaciones. No veo mal que dediquen esfuerzos a conseguir su propia “Eliza combinada con reconocimiento de voz y asistente”, pero uno no puede mantenerse ahí si quiere quitarse el sambenito.

Para que esto avance, para tapar bocas, Android necesita más innovación propia. Pero hay que recordar que en I+D+i, la innovación va en minúscula. Para crear algo nuevo, donde realmente hay que acudir es a la investigación y el desarrollo, puntos en el que Google últimamente tampoco está haciendo méritos.

Para algo en que innova la pifia, para colmo: el reconocimiento de rostros para desbloquear el terminal. Sabemos de sobra que los mecanismos de seguridad basados en biometría no son confiables, por definición… ¿no se les ocurrió nada mejor en lo que dedicar esfuerzos?

Porque por recursos no será. Sin embargo, incluso los proyectos de innovación más destacados, como Android@Home, Google parece anunciarlos y luego no darles el apoyo necesario. Sobre el ejemplo, hablamos de este proyecto en mayo y no hemos sabido nada más del tema, cuando para que realmente funcione tendría que haberse anunciado directamente con acuerdos con fabricantes, y lanzando el mismo día a la venta los dispositivos listos para su instalación y disfrute inmediatos.

Android at Home

Google no tiene que mover ficha, tiene que crear una ficha nueva

Me gusta la diferencia de experiencias de usuario que ofrece Android. Ya dije que la fragmentación es un buen síntoma de variedad, más que un problema.

Terminales con pantallacos, minúsculos, de bajo coste, con teclado físico, modulares, resistentes… ¿no es maravilloso poder elegir entre opciones más allá de blanco y negro, de más o menos memoria interna?

Me parece bien que Google desarrolle una aplicación que supla la funcionalidad de Siri, para que nadie deje de elegir entre los diversos sabores de Android por este motivo. Es una funcionalidad útil, como tantas otras, y los usuarios deberíamos tener la opción de usarla. Pero ya va siendo hora no sólo de mover ficha, sino de modelar una ficha nueva. Lo malo es que esto es fácil de decir, pero hacerlo está a la altura de unos pocos visionarios.

Imagen | laihiu

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