
Aunque puede sonar a perogrullo, la promoción de 10 días de aplicaciones a 10 céntimos ha sido un éxito para los desarrolladores que participaron (invitados por Google). A cualquiera le puede parecer que es lógico, cuanto más bajo sea el precio más aplicaciones se venderán, pero la cuestión es que no ha sido únicamente un éxito de aplicaciones vendidas sino de dinero generado.
Aunque al principio se pensó que Google compensaba a los desarrolladores pagándoles a precio original, esto no ha sido así. Es decir, si una aplicación pasaba de costar 2,50 euros a 0,10 euros, el desarrollador sacaba por cada aplicación vendida 0,07 euros (hay que descontar el margen de Google). Los desarrolladores corrían el riesgo de vender mucho pero no ganar dinero en ello. Sin embargo esto no ha sido así.









