Android está más preparado que nunca para los móviles con teclado físico: ahora sólo falta que un grande se atreva
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Android está más preparado que nunca para los móviles con teclado físico: ahora sólo falta que un grande se atreva

HOY SE HABLA DE

Hay quien dice que hoy en día todos los móviles Android son iguales. Hay excepciones, sí, como un puñado de móviles plegables, algunos móviles gaming algo pasado de vueltas y unos pocos con stylus, pero lo cierto es que el resto son muy parecidos: pantalla por delante, cámaras por detrás y se acabó. Atrás han quedado los diseños locos de los inicios de Android y también cosas como los teclados físicos completos deslizables.

Android nació como un sistema operativo para cámaras, muy centrado en los botones físicos y aunque hizo un viraje a lo táctil tras la llegada del iPhone, los móviles con teclado físico abundaban en los inicios de Android, cuando Android no estaba realmente listo para ellos. Ahora, Android está más listo que nunca para los teclados físicos pero simplemente nadie se atreve de nuevo con la idea.

En los inicios, Android era muy loco

Hoy en día es muy difícil distinguir un móvil de otro, a no ser que tenga un diseño especialmente raro, como es el caso del Google Pixel 6 o que sea un modelo especial, como un Samsung Galaxy Z Flip. El resto son básicamente iguales: un rectángulo de algo más de 6 pulgadas. Pero no siempre fue así.

En los inicios de Android tuvimos móviles cuadrados, como el Motorola Flipout, móviles con "mandos de consola" como el Sony Xperia Play, con pantalla 3D como el LG Optimus 3D y hasta con un proyector integrado, como el Samsung Galaxy Beam. Una idea recurrente que no era difícil de encontrar en estos primeros años de Android eran los móviles con teclado QWERTY deslizable, como el Sony Xperia Mini Pro.

Flipout
Los móviles de los inicios de Android eran para flipar, como el Motorola Flipout

La idea no era ni mucho menos nueva, sino que fue popularizada antes de Android por modelos como el Nokia E90 Communicator o, si buscamos algo más estrafalario, el Sony Ericsson P910. Cuando las pantallas táctiles -si es que eran táctiles- funcionaban todavía algo regular, escribir con los dedos no era la mejor opción.

Con pantalla ridículamente pequeñas y que respondían a los toques a su manera, no era raro encontrar teclados físicos en los móviles "pre-inteligentes" o lapiceritos, como en el Nokia XpressMusic. Cuando llegó Android, las pantallas táctiles eran algo más fiables y se abría la posibilidad de usar el teclado virtual, aunque el teclado físico seguía muy presente.

Sony
La idea venía de antes

Al fin y al cabo, cuando un móvil como el HTC Hero con pantalla de 3,2 pulgadas desplegaba un teclado virtual sobre la pantalla, apenas había espacio para ver nada más. Con un teclado físico aparte, la pantalla no "se cubre" con el teclado mientras escribimos.

El hardware estaba, pero no el software

Móviles con teclado QWERTY no faltaron en los primeros años de Android, aunque también es verdad que la cantidad de modelos que se lanzaron globalmente fue bastante limitada. El hardware, los propios botones y el sistema de bisagra y despliegue estaba totalmente perfeccionado pues la idea se llevaba usando desde hace años, pero el soporte de Android era algo regular.

A excepción de algún invento de BlackBerry, la gran mayoría de los móviles con teclado deslizable se despliegan desde un lateral, lo cual obliga a la aplicación a usarse en modo apaisado. No todas las aplicaciones de mensajería o redes sociales permiten su uso en horizontal, de modo que en algunas ocasiones te veías obligado a escribir de lado.

Tumbado
Algunas aplicaciones, como Instagram, se negaban a rotar, de modo que usar el teclado en modo apaisado era bastante molesto

El teclado físico no era la panacea pues si bien las teclas estaban ahí, no se les podía sacar todo el partido. La compatibilidad para usar el teclado en juegos era limitada -a veces inexistente- y los fabricantes de Android debían personalizar el sistema para añadir todo lo que le faltaba a Android para mejorar su uso. Por ejemplo, podía ser relativamente difícil escribir ciertos caracteres como la Ñ o tildes o modificar el idioma de entrada.

A todo esto se añade a la poca potencia y poca RAM de los móviles de antaño, que limitaban las posibilidades de multitarea y productividad que pudieramos potenciar al tener un teclado físico. Especialmente en terminales tan modestos como un Sony Xperia Mini Pro, la sensación era de ser más rápido de lo que el móvil aguantaba.

La miniaturización tampoco ayudaba

No debemos olvidarnos de que un teclado físico ocupa un lugar físico, algo que da como resultado terminales bastante regordetes. Por ejemplo, el Sony Xperia Mini Pro tenía un grosor de 18 milímetros. Otros terminales con teclado deslizable rara vez bajaban de los 15 milímetros de grosor, haciéndolos bastante contundentes y pesados.

Srelay
El perfil de un Samsung Galaxy S Relay 4G con teclado físico, con un perfil de 13,5 milímetros. Súmale a eso una carcasa y tienes un ladrillo

Hoy en día tenemos tanto móviles enormemente ligeros y delgados como pequeños monstruitos llenos de potencia, grandes y pesados, pero está claro que tras una década de mejoras en los procesos, la miniaturización de componentes permitiría crear un móvil con teclado que no fuera un pequeño monstruo. El último F(x)tech Pro-1 mide 13,5 milímetros y, cuando se lanzó, tenía especificaciones actuales para su momento.

Hoy el software está, pero nadie se atreve

Volvamos al presente. Android no es ya el pequeño sistema operativo para cámaras reciclado en el último momento para móviles, sino que hoy en día tenemos Android en móviles, tablets, PC, coches, relojes y, básicamente, cualquier cosa medianamente inteligente. Mientras el sistema ha madurado, se ha preparado para todo tipo de escenarios y formas mejor que nunca.

La revolución comenzó con los primeros móviles plegables y la necesidad de que Android fuera lo suficientemente flexible para adaptar la experiencia a un dispositivo que "cambia de forma", pero el cambio más evidente es el lanzamiento de Android 12L, una versión que se centra en hacer Android más adaptable que nunca a las grandes pantallas.

Mientras Google lleva tiempo esforzándose en hacer saber a los desarrolladores que las aplicaciones deben estar listas para todo tipo de formatos, pantallas cuadradas, rectangulares, verticales y horizontales, grandes y pequeñas, poco a poco la idea va calando. Hasta Google ha tenido que mover ficha y, finalmente, adaptar muchas de sus aplicaciones para tablets.

El hardware, por su parte, va en dirección opuesta. Sí, los móviles plegables han supuesto un soplo de aire fresco en el estancado mundo de los móviles Android, pero por lo demás nadie parece dispuesto a rescatar la idea del teclado físico. Salvo BlackBerry, que en paz descanse.

Blackberry
BlackBerry, que en paz descanse, fue uno de los últimos grandes nombres en apostar por el teclado QWERTY, aunque siempre en vertical: no es lo mismo

Curiosamente, otras ideas de la misma época, como son los stylus, siguen rondando hoy en día, mientras que el teclado físico parece ya más que muerto y enterrado. Una prueba de la mala idea que suponen sería la caída de BlackBerry, y ningún fabricante está por la labor de apostar al caballo perdedor, aunque sea un único modelo.

Así, en los últimos años la única forma de hacerse con un móvil con teclado físico ha sido tirar de IndieGogo y similares y arriesgándose con un móvil de marca desconocida que no sabes si al día siguiente dejará de tener soporte.

Fxtec
El F(x)tec Pro 1 de 2019 es el último móvil con teclado físico deslizable aceptable, pero ¿quién quiere comprarse un móvil de una marca desconocida?

El problema es probablemente que nadie quiere un móvil desconocido, con o sin teclado. Si todavía hay ahí fuera algún comprador interesado en un móvil con teclado físico, querrá que sea de las marcas habituales: Samsung, Xiaomi, OPPO, Vivo, Realme y compañía.

No obstante, a pesar de que Android está mejor preparado que nunca para este tipo de dispositivos, ninguna de las marcas parece por la labor de dar el paso, prefiriendo lanzar básicamente los mismos móviles una y otra vez, a veces sin cambios más allá del nombre. Una pena.

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