bq Aquaris E5 HD, análisis

bq se ha convertido en una de las pocas marcas locales, aunque con matices, capaz de plantarle cara a las grandes multinacionales como Samsung en el mercado de los smartphones. Hay que reconocer a esta compañía afincada en Madrid su buen hacer para estar donde están y sobre todo de entender que este sector se mueve muy rápido y lo de ayer no vale para hoy porque ya queremos lo que haya mañana.

Viendo los nuevos Aquaris E resulta fácil ver cómo bq sigue siendo fiel a su filosofía de especificaciones potentes (pero no punteras) a un precio que cada vez hace más accesible a los terminales libres. En Xataka Android ya hemos analizado el nuevo modelo de cinco pulgadas con resolución HD, que no full HD. ¿Ha sido tan grande la transformación de la anterior generación a la otra o sus cambios se quedan sólo en la fachada? Vamos con nuestro análisis para responder a estas y otras preguntas.

Características técnicas del bq Aquaris E5 HD

bq Aquaris E5 HD, especificaciones
Dimensiones físicas 142 x 71 x 8.65 milímetros
134 gramos
Pantalla IPS de 5 pulgadas con Dragon Trail
Resolución 720 x 1280, 294 ppp
Procesador MediaTek Quad Core Cortex-A7, @1.3 GHz
Procesador gráfico Mali 400 MP2
RAM 2 GB
Memoria 8/16 GB + microSD hasta 64 GB
Versión Android 4.4.2 (KitKat)
Conectividad Wireless 802.11b/g/n
Bluetooth 4.0 LE
Puertos de expansión MicroUSB
MicroSD (hasta 64 GB)
Cámaras 13 Mpx flash dual. 5 Mpx en la frontal
Batería Batería Li-Po, 2.500 mAh
Acceso a Google Play Sí, de serie
Otros Dual SIM, de formato Micro
Precio de salida 199 euros

Si lo comparamos con el bq Aquaris 5 HD podríamos considerarle su sucesor: mismo tamaño de pantalla y concepción de smartphone grande pero económico. Comparte además resolución y tamaño de pantalla. Cinco pulgadas a 720x1280 píxeles con un cristal protector Dragontrail, no todo en esta vida va ser Gorilla Glass, amigos.

Sin embargo más allá de su diseño, que hablaremos en el próximo apartado, nos encontramos sutiles diferencias en el interior. Empezamos por el chip donde se repite protagonista, MediaTek pero con un poco más de potencia y velocidad de reloj: 1,3 GHz en este modelo. A su lado una Mali 400 MP2 y detrás una batería de 2.500 mAh que crece para estirar un poco una autonomía que cada vez nuestra exigencia es mayor.

La cámara también sube hasta los 13 megapíxeles pero ya sabéis que no debemos llevarnos por este dato en frío: desde hace tiempo esta cifra ya no es tan importante y hasta que no hagamos fotos no veremos la verdadera calidad que ofrece. Sorprende su doble ranura micro SIM que cada vez empieza a ser más habitual de ver en España. ¿Útil o no? Depende de cada uno.

Mención especial también a la operación bikini que ha vivido este bq Aquaris E5 HD. En cuestión de poco tiempo ha perdido casi 40 gramos para quedarse en unos escasos y muy ligeros 134 gramos. Software a (casi) la última con un Android 4.4.2 que podremos actualizar desde hoy mismo a una nueva versión que corrige pequeños fallos.

Cambios tímidos pero también necesarios, también hay que tener en cuenta que en este caso hemos analizado el modelo intermedio (16 GB) y que por encima de él tenemos un modelo Full HD con mejores especificaciones pero ese modelo pasará más adelante por nuestra mesa. Hecha la presentación de los datos y las especificaciones, es hora de entrar al análisis y analizar al detalle cada apartado.

Diseño

Uno de los puntos débiles de la anterior generación de bq era su diseño. Si bien es cierto que era correcto y robusto presentaba algunos puntos bastante mejorables. Por un lado teníamos la estética en sí: carente de personalidad, por fuera no tenía ninguna capacidad para diferenciarse de otros terminales a la primera de cambio. Competir en gama de entrada no es una cortapisa a buscar tu propia identidad.

Por otro lado teníamos el peso, los 170 gramos de la anterior generación se hacían excesivo para unas especificaciones que no justificaban de ningún modo semejante cantidad. Las buenas noticias es que bq han aprendido de estos dos errores y por un lado han conseguido traer un diseño que les hace más reconocibles y por otro un poco menos de peso en su interior.

Lo que más destaca a simple vista es el diseño con bordes rebajados donde un cuerpo negro sobresale de un marco y tapa trasera blanco. No es el primero en apostar por esta idea pero el resultado visualmente es bastante bueno. Singular, bonito, un buen trabajo que demuestra que sin excesos ni experimentos raros se puede hacer un terminal sencillo pero atractivo.

Los marcos rebajados no suponen nunca un problema a la hora de agarrarlo. Es más, el plástico elegido es muy agradable al tacto y la parte trasera no se marca con huellas. El problema lo encontramos en que al menos el modelo blanco resbala demasiado y si estamos un poco despistados podemos ver cómo acaba en el suelo. No ha sido mi caso pero sí que se deja notar demasiado esa sensación.

La distribución de los botones es correcta, son robustos y han logrado encontrar un punto perfecto entre excesivamente duros y blancos. El sistema SIM introduce dos bandejas micro con un marco metálico que sujeta las tarjetas con firmeza. La ranura SIM es algo más dura y de primeras, hasta que veamos cómo se extrae la tapa, puede que estemos un rato peleando con ella.

En la frontal nos encontramos con un espacio muy bien aprovechado: no son los marcos más finos pero no parece que estemos sujetando un marco de fotos del salón. Una proporción más que correcta tanto en la parte superior como en la inferior, donde se sitúan los botones táctiles virtuales. Casi bien en este aspecto si no fuera por algo bastante importante: los dedos.

Es cierto que la pantalla del móvil es un imán de dedos pero en este caso se ensucia con bastante frecuencia a la poca que le usemos. La grasa se deja notar rápido también y acaba haciendo que el tacto no sea del todo fluido. Llevad siempre la gamuza a mano porque la vais a necesitar.

bq ha hecho un buen trabajo con la renovación del diseño: logra darle un toque más original que el del año pasado. La relación tamaño peso está muy lograda y es un terminal tremendamente cómodo en mano. Los únicos problemas los encontramos en esa trasera resbaladiza y un frontal que además de atraer huellas se queda bastante sucia al momento.

La construcción aún con todo es bastante robusta y se agradece que bq haya decidido colocar los altavoces en la parte inferior, junto al puerto micro USB para que no lo tapemos fácilmente. Un paso adelante importante en este sentido pero donde todavía tiene que pulir algunas cosas.

Pantalla

Como veíamos en las especificaciones técnicas la pantalla se mantiene igual en tamaño y dimensiones así como el panel IPS LCD. Ya conocíamos sus virtudes: un espectro de color bastante amplio y bien balanceado donde apenas se notan desviaciones en el calibrado.

El balance de blancos está bien hecho y la temperatura de la pantalla se mantiene lejos de tonos muy cálidos o fríos. Los ángulos de visión son bastante completos y la respuesta táctil se ha mejorado bastante frente al bq Aquaris 5 HD. Bastante más rápida que en la generación anterior no presenta problemas cuando ponemos los dedos sobre ellas.

Eso sí, con algunas aplicaciones en concreto, como Google Chrome, hemos encontrado que a veces da problemas al hacer swype para cerrar pestañas. Realiza la acción bastante por debajo por donde pasamos el dedo. Aún así parece algo puntual ya que por ejemplo cuando repetimos el gesto en el administrador de tareas lo hace sin ningún problema.

Comparada con terminales similares, como por ejemplo el Moto G, la calidad del panel está un poco por debajo. Más luminoso y sin que se marquen tanto las huellas y la grasa sobre el cristal frontal. La sensación es que la evolución en este apartado es un poco tímida y que el panel full HD justificaría el incremento de precio.

La única pega de este modelo la encontramos en la resolución. Si bien es cierto que es correcta se empieza quedar ya un poco corta y más en un terminal de cinco pulgadas. No lo notaremos a simple vista pero si venimos de un móvil con pantalla Full HD nos daremos cuenta de que este modelo no es para nosotros sino el bq Aquaris E5 FHD que llegará dentro de poco.

Rendimiento y autonomía

bq no ha puesto toda la carne en el asador en su modelo de cinco pulgadas con resolución HD y nos encontramos con un competitivo procesador de cuatro núcleos a 1,3 GHz firmado por MediaTek y con 2GB de RAM que dan para tener unas cuantas aplicaciones de fondo y no tener que estar perdiéndonos entre tiempos de carga.

bq Aquaris E5 HD Moto G ZTE Blade l2 Wiko Darkfull bq Aquaris 5HD
AnTuTu 17.422 16.978 17.210 15.659 14.117
Quadrant 5.788 7.329 6.046 5.563 4.084
Epic Citadel 48,1 fps de media / High Perfomance 57,2 fps de media / High Performance -- 40,6 fps de media / High Performance --
Vellamo 1.784 1.898 -- 1.906 1.601
Pi Benchmark 534 milisegundos 363 milisegundos -- 264 milisegundos 136 milisegundos

Los resultados son bastante discretos si lo comparamos con otros terminales de cuatro núcleos que también tienen chips de MediaTek o con lo de la competencia con Qualcomm. Las diferencias son mínimas y la experiencia es que no es un terminal especialmente competitivo en los benchmark. De hecho durante las pruebas que hemos realizado algunas aplicaciones como AnTuTu y Quadrant se han trabado durante el proceso.

Más allá de los datos que nos muestran estas herramientas de medición, a efectos prácticos nos encontramos con un chip solvente que es capaz de mover la mayoría de las aplicaciones sin ninguna dificultad. En momentos muy puntuales nos hemos encontrados con tirones que, comparando con otros móviles, parecían más fruto de una mala optimización por parte del desarrollador que por la selección de componentes de bq.

A la hora de encender la pantalla el tiempo de respuesta a veces es un poco lento pero nada que nos quite el sueño. Poco se le puede achacar a una configuración que funciona bien, mueve Android con fluidez y se atreve con todas las aplicaciones. Eso sí, las diferencias son palpables frente a las bestias de Qualcomm en la gama alta. Ellos, bq, tampoco engañan en este sentido: potente pero no puntero.

En cuanto a la batería nos encontramos con un rendimiento suficiente pero algo escaso si somos usuarios intensivos de smartphones. En mi caso he logrado llegar todos los días pidiendo el enchufe a última hora del día y en los días que he tenido que apretar un poco más me ha tocado recurrir a la batería externa para darle un empujón.

Las sensaciones me recuerdan vagamente a las que tengo con mi móvil principal: un Nexus 5. Nunca me ha gustado que la autonomía sea un impedimento y que tenga que estar siempre atento al porcentaje de batería restante. En cuanto a horas de pantalla encendida lo normal en mi caso ha sido sacarle unas siete horas. En cualquier caso, si no vamos a hacer un uso especialmente exhaustivo tendremos más que suficiente con esos 2.500 mAh. Si no es vuestro caso, id preparando el cargador cuando vayáis a estar todo el día fuera de casa.

Software

En el apartado de software nos encontramos con un Android 4.4.2 KitKat sin apenas modificaciones por parte de bq. Estéticamente se mantienen todos los elementos y el mismo launcher aunque sin la implementación de Google Now. Por fortuna el terminal es compatible por lo que podemos instalarlo si así lo queremos. La capa es sencilla y los primeros cambios se notan en el control de energía dentro del menú de notificaciones.

Una cosa que nunca me ha gustado de AOSP y de la ROM que lleva el Nexus 5 por defecto es la inutilidad de los accesos a los comandos de conectividad. Si pulso sobre la WiFi no quiero entrar al menú, quiero activar o desactivar esta opción. Misma interfaz que ya conocemos con la posibilidad de meter más accesos directamente desde esta pantalla sin tener que entrar en el menú de ajustes.

Visualmente hay algo que me rechina: cuando tenemos una notificación con varios mensajes, por ejemplo GMail, hay momentos donde a veces en vez de solapar por completo el grupo muestra todos los elementos solapados entre sí. No se ve bien y no es especialmente útil. Si quiero ver los detalles prefiero desplegar por completo y no mostrármelo de esa forma. Podéis ver los pantallazos más abajo para que veáis más claro de qué hablo.

La interfaz de la cámara es demasiado intrusiva a la hora de hacer fotos.

En cuanto a las aplicaciones incorporadas por bq nos encontramos con una app que hace de acceso directo a la web que no aporta ningún valor. También tenemos una aplicación para contratar la garantía de la compañía y una radio FM que es la herramienta más útil de las que incluyen. Como el resto, necesitaremos conectar unos auriculares que harán a la vez de antena para recibir la señal.

Por último tenemos una aplicación de WiFiP2P que si bien es útil sorprende que su icono no esté ajustado a la resolución de la pantalla. Por último, hablando del software, destacar algunos pequeños trucos que introduce el terminal como la posiblidad de encender la pantalla haciendo dos pulsaciones rápidas o la apagarla haciendo lo mismo sobre la barra de notificaciones.

En este sentido creo que bq ha hecho un buen trabajo: no necesitaba una capa de software personalizada para forjar identidad. Mejor algo conocido, sencillo, que funciona y que además debería garantizar un ritmo de actualizaciones ágil para estar siempre sino a la última versión al menos cerca de ésta. Hay algunas cosas que se pueden mejorar pero no se le puede achacar nada grave.

Cámara

El Aquaris E5 HD no fue un móvil que sorprendió por su cámara. Cumplía su cometido pero su rendimiento era bastante discreto. Los españoles han decidido intentar redimirse y el experimento no les ha terminado de salir del todo bien. Es cierto que han logrado rebajar el sobresalto en la parte trasera pero el interior nos deja un poco fríos.

Han apostado por un sensor de 13 megapíxeles pero los resultados nos dejan un poco frío: problemas a la hora de gestionar los contraluces, lenta en el enfoque en escenas donde debería ser un poco más veloz y una interfaz en la aplicación que si bien cumple no es algo estética y además ocupa un espacio sobre la escena que realmente no tiene ninguna justificación: no quiero ver menús grises, enséñame en la medida de lo posible la imagen que quiero capturar.

Los resultados que ofrece recuerdan a los tope de gama de hacer un par de años. Es cierto que su precio y prestaciones no animan a ser especialmente optimistas pero a pesar de aumentar los megapíxeles bq no ha introducido un paso adelante importante en el aspecto fotográfico. Una lástima porque es un apartado que cada vez tiene más peso.

En la imagen podemos ver cómo con buena iluminación la cámara ofrece un buen rendimiento a la hora de recoger los pequeños detalles a los lejos y mostrarlos, en la ampliación, de forma correcta. Se aprecia bien la textura del agua y se porta bien con los azules. Sin embargo la sensación de lavado que se aprecia afea la imagen.

Foto de interior de noche con luz tenue. Sorprende lo bien que se aprecian todos los detalles e incluso las letras pequeñas del botellín de cerveza así como la carátula rasgada al fondo. En la sombra que desprende la botella de la izquierda se aprecia un poco de ruido. Sorprende el rendimiento de la cámara en este tipo de situaciones.

Contraste de iluminación donde en la parte oscura se aprecia bien los detalles de los trenes y el tejado de la estación. En la parte iluminada se ven las esquinas y los pisos de las cuatro torres. Sin embargo: una vez más nos encontramos con una imagen ligeramente lavada y con un halo de luz que estropea la imagen.

Foto de interior con luz cenital en la barra. Se aprecian sin problemas los detalles sobre los colores blancos y el reflejo en la base. En las zonas más oscuras no se pierde mucha información y la cantidad de ruido es tolerable. El enfoque no es el más rápido eso sí.

Un ejemplo de la utilización del modo HDR. A la izquierda un recorte que nos muestra un error que hemos visto antes: imagen excesivamente lavada. A la derecha, los tonos son más correctos aunque a base de meter bastante ruido: fijaos en la línea del horizonte. Otros detalles en cambio como la valla de madera o la hierba los saca de forma más natural.

Imagen moderna, renovación moderada. La opinión de Xataka

bq tenía un reto importante: han logrado convencer a muchos españoles que en la gama económica son una opción muy atractiva y que es un buen dispositivo más allá de tirar del castizo "diseñado en España". Los cambios se dejan notar y empiezan a demostrar que quieren seguir creciendo y ser una marca de gama de entrada a tener en cuenta.

Los cambios en el diseño son bastante acertados y se agradece que se haya pulido la respuesta de la pantalla táctil. La batería hará que vayamos un poco menos apurados pero el resto de intentos de bq por mejorar un terminal que debería ser una referencia se han quedado algo cortos.

La diferencia con el procesador apenas aporta novedades: funciona bien pero no es una diferencia sustancial. La cámara es uno de sus principales fallos. Aún con eso, el bq Aquaris E5 HD es una opción muy atractiva para tener un terminal con cierta potencia y garantías en la mayoría de los apartados. Actualizaciones frecuentes, poca personalización y algunos fallos que si bien están presentes no se vuelven especialmente molestos, quitando lo mencionado con el apartado fotográfico.

7.1

Diseño 7.5
Pantalla 6.7
Rendimiento 7
Cámara 6
Software 7.5
Autonomía 7

A favor

  • Ligero y con un diseño original
  • Doble ranura SIM y expansión por microSD
  • Detalles de personalización acertados y poco intrusivos

En contra

  • El protector de la pantalla es bastante sucio
  • Procesado de imagen mediocre, fotos muy lavadas
  • Algo corto de autonomía
El teléfono ha sido cedido para las pruebas por Bq. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

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