Los 11 retos del LG G3 para ocupar el puesto de mejor franquicia Android del año

Mañana es día 27 de mayo, elegido por LG para presentar por fin sus argumentos de cara a este 2014. Más que cantado está su G3, que enseñará de forma oficial, muy probablemente con pocas sorpresas respecto a todo lo que ya sabemos de él.

Frente a los smartphones rivales, que se comenzaron a desvelar en su cita en Barcelona a finales de Febrero y que ya están golpeando las tiendas con fuerza, LG tiene que superar unos cuantos retos si quiere hacerse con el puesto de mejor franquicia Android del año.

Diseño

Todos los fabricantes Android pecan aquí, de una u otra forma. No se trata sólo de que tu smartphone sea potente - ejem, Samsung -, el teléfono es un accesorio que llevas siempre contigo, y a igualdad de condiciones eliges no solo el que sea más bonito.

Pero de poco sirve si tu diseño es excelente, pero no eres capaz de calzarlo todo en un tamaño adecuado, por mucha resistencia al agua que añadas: la gente no quiere cargar con una baldosa - ejem, Sony, aunque esto ha mejorado - o tener el móvil repleto de tapas.

Y aunque tus materiales sean buenos, y tu diseño exquisito, cinco pulgadas son menos si los botones van en pantalla; aunque parecen más si a costa del aluminio tienes que dejar bandas libres de función, a modo de ventana para las antenas - ejem, HTC -.

LG ya encontró un buen compromiso con el G2 entre su tamaño de pantalla y sus dimensiones, falta calzarlo con ese look & feel en los materiales. Y por lo que hemos visto, si bien no está claro que el G3 vaya a llegar en materiales metálicos, también hemos aprendido que no por no serlo tiene por qué lucir barato. Echad un ojo a los renders filtrados.

Recolocación de la marca

Después de su Record Guinness, LG entró en una era oscura que empieza a difuminarse en el pasado con la llegada del Nexus 4. ¿Os acordáis cuando el gama alta de la marca no se veía ni en las tiendas? ¿Quién se acuerda del 4X HD?

No hay que decir tampoco de esa racha de dispositivos que se quedaban colgados en versiones desfasadas, por muy innovadores que hubieran sido en su lanzamiento. Con la entrada en el plan Nexus y olvidando la palabra Optimus, parece que LG está mejorando estos aspectos y volviendo a consolidar su sello.

Es cierto que el G2 no llegó al mercado con toda la fuerza que debería, en lo que a calidad del terminal respecta, pero toma algo de tiempo que la gente asimile este nuevo rumbo y que coloque al 'otro gigante coreano' en la parcela que se merece.

A esto le ayuda una percepción de innovación fuerte, encabezada por el G Flex y sus cada vez mejores diseños, pero también reforzada por una reentrada en el sector tablet.

Versión Compact, que no mini

No todo el mundo está preparado para las 5.5 pulgadas, por mucho borde que ajustes. Ese tamaño es demasiado para muchos - si bien yo me siento perfectamente cómodo -, y todavía están los que quieren teléfonos 'pequeños' del entorno de las 4.5 pulgadas.

Ya hemos visto el G2 mini, que poco tiene que ver con el smartphone original de la marca, más allá del nombre. LG necesita una versión compacta de este teléfono, al estilo de Sony, que no reduzca las prestaciones del mismo más allá de lo obvio: pantalla y capacidad de la batería.

Cámara

Cada vez más, un punto importantísimo en los smartphones es su cámara de fotos. Lo es tanto que se está difuminando la línea entre lo que son teléfonos y lo que son cámaras inteligentes cada vez más. Poca gente lleva una compacta en el bolsillo, y a poca le gustaría llevarla.

La cámara ha de ser cada vez más versátil. La apuesta de Samsung llega en la velocidad, la de HTC en la profundidad de campo y Sony llega con más megapíxels. Todas tienen puntos fuertes y débiles, pero lo que todas han olvidado este año es la estabilización óptica.

Es esa estabilización óptica la que evita la trepidación en escenas oscuras, o la que permite grabar vídeos de una calidad asombrosa (aunque se puede hacer un gran trabajo sin ella). Parece que LG apostará por ella con su OIS+ en este G3, que añade la estabilización por software que vimos en el G Pro 2.

Además, se espera una ayuda al foco por láser, pionera en este tipo de dispositivos y que mejoraría el enfoque y su velocidad en situaciones de baja luz. Quizás nos sorprenda una renovada versión del Refocus de su G Pro 2.

Locos por los píxels

El mantra se repite en todas las tecnologías: no más resolución, densidad de puntos o tamaño de la matriz significa mejor. El LG llegará con una pantalla de 5.5 pulgadas, eso sí, con una resolución Quad HD en 1.440 x 2.560 y una densidad de píxels superior a 500 ppi.

Por supuesto, en una buena pantalla cuentan muchas otras cosas. En un teléfono de 5.5 pulgadas quizás notemos la diferencia entre el Full HD y esta nueva mejora que duplica la información en pantalla. Pero esto no ha de sacrificar otras cosas.

Mianiturizar siempre es difícil, y es posible que perdamos en detalles como los ángulos de visión, brillo total, fidelidad de los colores o consumo energético de la pantalla. Mañana veremos si esto se cumple finalmente o no.

Rendimiento y, más importante, autonomía

Pero es esta misma pantalla la que amenaza un rendimiento que ya era bueno en el G2, y su autonomía. Según las filtraciones - que no parece ya estén muy equivocadas -, serán 3.000 mAh de batería en este teléfono. LG no aprovechará esas 0,3 pulgadas para subir esta capacidad, sino para plancharla, o hacer cambios como incluir tarjeta microSD y trasera retirable.

Habrá que ver si la - excelentísima, dicho sea - autonomía de este G3 no se resiente respecto al anterior modelo. Habrá que ver también si no empeoran experiencias como la navegación web o el juego con esta superior carga gráfica, ya que el chipset (Snapdragon 801) es básicamente el mismo.

Asalto al Note

Una de las líneas más famosas en Android viene de la mano del fabricante de teléfonos más famosos en Android: Samsung y su Galaxy Note. Esta línea tiene muchos adeptos, como un servidor, que acumula ya tres ediciones en su casa. El ciclo de este Note ya supera el ecuador de su camino a la renovación, y este LG G3 tiene el reto de darle una mordida a su mercado.

El G3 llega en 5.5 pulgadas en un ratio de aspecto muy trabajado. Si bien Samsung ha hecho un buen trabajo históricamente en este aspecto, parece que este G3 va a ser el primero en hacerle sombra realmente al concepto, amén de su falta de stylus.

Calidad multimedia

LG ya se ha centrado anteriormente sobre aspectos como la grabación de vídeo, o el sonido de sus smartphones. El G3 viene con el altavoz reposicionado en la parte trasera, lo que a priori es peor que en la parte inferior, pero que puede dar menos problemas por el tamaño del orificio de salida.

En el G Pro 2 ya vimos altavoces con un vatio de potencia que quizás repitan o mejoren. Grabación en 4K también se espera, que puede tomar algo más de protagonismo en esta pantalla que ya no reproduce su calidad mermada por cuatro, sino escalada 'solo' a la mitad.

Interfaz y software añadido

Una de las grandes lacras del G2 era, al menos personalmente y de cara a un par de conocidos, su capa de personalización. El funcionamiento era innegable pero el diseño hacía poco menos que dañar los ojos.

Cada vez somos menos los que tiramos de ROMs para mejorar el aspecto y el rendimiento de nuestros teléfonos, tal vez porque cada vez esto último es menos necesario.

Los añadidos por parte de los fabricantes son cada vez más interesantes (algunos, eso sí), LG incluida. Ya hay buenas ideas encima de la mesa, como el Knock Code. Toca esperar a mañana, a ponerle las manos encima, para ver qué tal cambia visualmente.

Contener el precio, y llegar pronto

Últimamente estamos presenciando un abaratamiento de los teléfonos gama alta en Android. La tecnología se va amortizando y cada vez vemos más y mejores teléfonos a menos precio. Los fabricantes insisten en salir en torno a unos 700 euros, aunque con un abaratamiento de estos cada vez más acelerado.

LG cambió de estrategia con la salida del G2. El teléfono salió por poco más de 500 euros, y aunque el G Flex apareció por unos 800 algo después, ya están los dos por debajo de los 400 euros.

Si los coreanos repiten la jugada con el G3, puede ser que se hagan con parte del pastel. Mucha gente está esperando a que se estabilicen los precios de los tres grandes, y cada vez son más los que los adquieren de forma libre. Pero para eso, LG ha de llegar pronto, nada de hacernos esperar mes y medio, como quienes llegaron en el MWC sí que se podían permitir.

Complementos y accesorios

LG es uno de los primeros fabricantes en aparecer con Android Wear en uno de sus productos. Si bien el G Watch todavía no está en el mercado, no debería tardar mucho en aparecer como un complemento a este nuevo teléfono que crece en dimensiones y que lo hace más útil todavía.

Se esperan también un aluvión de fundas con ventana para y accesorios para este dispositivo, que también son importantes para cerrar completamente el producto.

¿Qué esperáis vosotros?

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