
Empecé a usar Evernote hace 2 años, pero no le presté demasiada atención, porque al final mis notas no eran lo suficientemente interesantes como para llevarlas siempre encima. Bastó que tuviera que llevar al día un proyecto para descubrir cuan equivocado estaba.
Para quien no conozca Evernote, lo definiremos como una aplicación con la que almacenaremos notas, las que sean y como sean: notas escritas, fotografiadas, habladas, compartidas por email, por el navegador y, además, sincronizadas desde nuestro ordenador.
Antes de nada hay que aclarar que Evernote se puede adaptar a otros usos, como convertirlo en un gestor de tareas, pero no es su cometido y si lo usamos con este fin notaremos bastantes carencias. Para gestores de tareas lo mejor es enfocarse en otras aplicaciones como Doit.im
En cualquier caso, si eres de los que te gusta usar pocas aplicaciones y exprimir sus posibilidades aunando todas tus necesidades en Evernote, te invito a que leas todo lo que el señor Berto Pena es capaz de enseñar sobre el tema en su blog Think Wasabi.
Lo primero que te llama la atención de esta aplicación es lo simple que resulta su interface: añadir nota, capturar, mostrar las notas, mostrar las notas según sus etiquetas, mostrar las notas agrupadas en libretas y buscar.

La manual de uso de Evernote es simple, almacena lo que quieras, da igual del tipo que sea, si es importante o no, si es temporal o para siempre, almacénalo y no te preocupes del resto. Más adelante, cuando lo necesites o tengas tiempo, ya le pondrás orden. Al principio esto es muy cierto, ¿qué necesidad hay de ordenar 4 notas? Cuando empiezas a tener 10 veces más ya empiezas a preocuparte. Además, cuando tienes más notas es cuando empiezas a relacionar unas con otras y entonces empieza lo bueno.



Las notas las puedes agrupar en libretas según temática. Además, cada nota puede tener etiquetas, todas las que necesites y, aunque las notas estén en diferentes libretas, estarán relacionadas entre sí por esas etiquetas.
Posteriormente podrás encontrar una nota, o un grupo de notas de la misma temática, ya sea eligiendo una libreta o una o varias etiquetas. Acaba convirtiéndose en un juego, el juego de almacenar información y encontrarla.
No se andan con rodeos en el interface para añadir notas, dejando un panel muy claro, pero con todas sus funciones localizadas y mucho espacio para lo importante, tus notas.

Cuando llevas tiempo usándola te darás cuenta que casi todo lo quieres almacenar aquí, adiós al papel.
El buscador de Evernote es simplemente espectacular, me explico. Cualquier gestor de tareas suele incluir un buscador, algo fundamental cuando almacenas tantas notas desordenadamente que al final resulta un cajón de sastre. Buscar notas de texto lo hace a la perfección, pero buscar dentro de notas que no son de texto ya te deja alucinado.
Ya he comentado que se pueden añadir notas fotografiadas, de una tarjeta de visita por ejemplo, o una captura de pantalla de alguna compra. Cuando las sincronizas, en los servidores de Evernote se ejecuta un proceso de OCR (reconocedor óptico de caracteres) buscando todo el texto posible dentro de esa imagen e indexándolo para futuras búsquedas. En serio, da miedo de lo bien que funciona, tenéis que probarlo.

También incluye la posibilidad de buscar por ubicación, o sea, cuando se crea la nota puedes añadir donde la has creado, ideal si estás de aquí para allá constantemente, anotando cosas. Así podrás usar este filtro para recordar que anotaste en función del sitio.
Para los que dejasteis de usar Evernote por el motivo que fuera, os pongo al día con los cambios de la versión actual.
Aunque el vídeo que podemos encontrar en el Android Market no incluye las nuevas funciones, te dará una idea de sus posibilidades.
La aplicación móvil de Evernote es gratis, no existe versión de pago, ya que lo que sí es de pago es el servicio. El servicio gratis, que es el que yo estoy usando desde siempre es muy suficiente para todo. La versión pago, Premium, presenta estos extras:

La regla de siempre, utiliza Evernote hasta el extremo de lo gratuito y, si necesitas más, entonces paga porque merecerá la pena.
Y para concluir, para mayor comodidad y acceso instantáneo podéis poner el widget de Evernote en el escritorio (1), que incluye a golpe de 1 click las funciones de añadir nota. También podéis añadir acceso directos a las notas desde el escritorio (2) que más estéis usando en ese momento, para así pinchar y abrir rápidamente. Yo, en mi caso, prefiero dejar el acceso directo a Evernote desde el escritorio (3), porque tengo muchas aplicaciones instaladas y así la puedo dejar en la microSD sin ningún problema.

Recordar que para que el widget se active y funcione será necesario que la aplicación esté instala en la memoria base del móvil (por lo menos con Android 2.2 Froyo).
Me gusta mucho usar Evernote, pero cuando llevas un tiempo usandola, como pasa con todas las aplicaciones, le empiezas a encontrar las pegas.
Posiblemente conozcas también otra aplicación que está pegando muy fuerte en este mismo sector. Se llama Springpad y la mejor forma de definirlo es llamarlo un Evernote vitaminado. Ya le haré una review para los que aun no la conozcáis.
Espero que os haya parecido interesante esta aplicación (si no la conocíais) pero, sobre todo, espero que la empecéis a usar ya, tanto como nos gusta usarla a nosotros.
En Genbeta | Evernote 2.0 para Android ya disponible
En Xataka Android | Doit.im, un gestor de tareas para Android que es bueno, bonito y gratis
Descarga | Evernote en Android Market (gratis)