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Haier PAD 971, análisis: una tableta con buen aspecto que te hará feliz si no eres muy exigente
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Haier PAD 971, análisis: una tableta con buen aspecto que te hará feliz si no eres muy exigente

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Todavía por nuestros mercados no conocemos demasiado el catálogo de una firma como Haier, que desde China quiere hacerse un hueco en el mercado europeo dedicando parte de sus recursos a una buena gama de dispositivos con Android, tanto smartphones como tabletas.

Quizás por la ralentización de sus ventas o también quizás por la rápida saturación del mercado, no solemos prestar demasiada atención a las tabletas y menos aún a las de gamas básicas, aunque esta vez por nuestra mesa de análisis ha pasado la Haier PAD 971, una tableta que, como veréis, ofrece funcionalidad básica a un precio muy atractivo sumando al pack una construcción de buena calidad.

Buenas credenciales pensará la mayoría, sobre todo si os contamos así de buenas a primeras que, con una carcasa totalmente de aluminio y un panel IPS con resolución de 2.048 x 1.536 píxeles, Haier ha conseguido mantener el precio de la PAD 971 en unos 179 euros muy competitivos. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y lo razonaremos en este análisis a fondo que ahora comenzamos.

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Un SoC de Rockchip, sorpresa con el hardware

No nos andemos demasiado por las ramas, sabemos que lo primero que mira cualquier usuario a la hora de comprar un dispositivo es su lista de especificaciones, así que no esperemos más para conocer de primera mano qué nos ofrece la nueva tableta de Haier.

Sorpresas las hay, sobre todo porque el fabricante chino ha conseguido un elenco de hardware reseñable sin que los costes salten por los aires, aunque la mayor será seguro el chipset Rockchip RK3288 que hemos podido probar por primera vez con un sabor, quizás, demasiado agridulce.

Bien, empecemos, esta es la Haier PAD 971:

Haier PAD 971, especificaciones
Dimensiones físicas 240 x 168 x 7.6 milímetros
540 gramos
Pantalla 9.7 pulgadas IPS
Resolución 2.048 x 1.536 píxeles, 263 ppp
Procesador Rockchip RK3288
Quad-core Cortex-A17 1.8 GHz
Procesador gráfico ARM Mali-T760 MP4
RAM 2 GB
Memoria 16 GB + microSD hasta 64 GB
Versión Android 5.1 Lollipop
Pure Google con software personalizado
Conectividad Wi-Fi 802.11 b/g/n, Wi-Fi Direct, hotspot
Bluetooth 4.0 LE
microUSB v2.0, USB Host
Cámaras Trasera: 8 MP autoenfoque por software y vídeo FullHD
Frontal: 2 MP
Batería 7.800 mAh (no extraíble)
Acceso a Google Play Sí, de serie
Otros datos Construcción metálica
Precio de salida 179 euros (en PC Componentes)

Haier sigue apostando por el formato 4:3 para sus nueva tableta PAD 971, que no innova en la nomenclatura dejando claro que su pantalla es de 9.7 pulgadas, fabricada con tecnología IPS y con 2.048 x 1.536 píxeles. De ella hablaremos más adelante, pues probablemente es el elemento mejor cuidado del dispositivo.

Para animar este panel de alta resolución, encontramos el mencionado SoC RK3288 de la compañía china Rockchip, un corazón hardware que nunca habíamos probado y que está fabricado con tecnología de 28 nanómetros, estrenando los núcleos Cortex-A17 de ARM con un procesador quad-core funcionando hasta una velocidad de reloj de 1.8 GHz.

No es un procesador de altas prestaciones, es lógico y ya lo esperábamos, aunque lo cierto es que Rockchip quiere competir de tú a tú con una MediaTek que crecía a buen ritmo en los últimos ejercicios.

Tampoco es un mal procesador, solvente en el uso básico que daremos a una tableta en el hogar, aunque donde palidece es seguramente en la parte gráfica, con una GPU ARM Mali-T760 MP4 a la que le cuesta mover tan alta cantidad de píxeles de forma completamente satisfactoria.

La memoria RAM llega hasta los 2 GB, con otros 16 GB de almacenamiento interno, una cantidad corta contando que sólo disponemos de entre 10 y 11 GB disponibles de fábrica en un dispositivo destinado al consumo de contenidos multimedia. Al menos, podremos ampliarla mediante un slot microSD.

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Siendo básica la cantidad de memoria, también podemos esperar conectividad sin aderezos con WiFi 802.11 b/g/n y Bluetooth 4.0 LE, así como un puerto de conexión microUSB v2.0 de tipo estándar para carga y sincronización.

Por último, encontraremos dos testimoniales cámaras de 8 y 2 megapíxeles que podremos utilizar en ciertas situaciones pero contando de antemano con la justa calidad de ambas. ¿Videoconferencias? Bueno, bien... ¿Fotos de paisajes con una tableta? ¿En serio?

Por último, hablemos de una batería de 7.800 mAh, una capacidad a priori generosa y que ofrece una autonomía aceptable, aunque en ningún caso la esperada ante tal cantidad de miliamperios.

Un hardware básico pero bastante compensado, solvente en el día a día para tareas habituales y no demasiado exigentes, pero que sufrirá quizás por su panel, por un lado la mejor noticia de la Haier PAD 971 pero por otro una losa para el SoC de Rockchip al que le cuesta mover tal matriz de píxeles.

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Aluminio para enmarcar una pantalla de notable

La calidad con los acabados suele ser últimamente un must have en casi cualquier dispositivo, así que no vamos a discutir que los materiales son una parte importante de la experiencia final del usuario, en este caso, con la tableta de Haier.

No es un dispositivo ligero, tal cantidad de metal no lo permite, pues los 240 x 168 x 7.6 milímetros de su carcasa están fabricados totalmente en aluminio, lo que nos deja el peso en unos 540 gramos aceptables pero no reseñables en estas dimensiones.

La carcasa cuenta con un acabado arenado y un tacto muy bueno, aunque no disipa demasiado bien el calor cuando el chipset se calienta, que por desgracia es a menudo. Los botones también tienen un recorrido aceptable y no demasiada holgura.

A destacar es, que nuestra unidad sufría algunos daños estéticos de fabricación que podréis ver en la galería completa, con alguna marca mínima sobre todo alrededor de los puertos y slots, quizás problemas con la cortadora de aluminio que, por otro lado, son poco importantes y también muy sencillos de solucionar en garantía si se detectan. Es lógico, el ahorro de costes tiene que estar en alguna parte.

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En dicha carcasa, a la que pocas pegas podemos ponerle, se engasta un cristal que domina toda la parte frontal y que viene de fábrica protegido por un plástico sustituible, que si bien se agradece no contando con la protección extra de firmas como Gorilla Glass o DragonTrail, es demasiado reflectante dañando la respuesta de un excelente panel que ahora veremos y que compone la mejor parte de la Haier PAD 971.

El fabricante chino no ha olvidado que en un terminal destinado a consumir contenidos multimedia la pantalla es el centro de la experiencia, y ha optado en este caso por un panel IPS de alta resolución, 2.048 x 1.536 píxeles, que deja la densidad en 263 píxeles por pulgada para que no podamos quejarnos en este sentido.

Es un panel de gran calidad para un dispositivo que competirá en la gama de entrada, con una respuesta de notable en todos los aspectos menos en uno. Por un lado, sus colores son naturales y su contraste está bien calibrado, con un buen nivel de brillo y ángulos de visión cuidados. Sin embargo, todo queda empañado por la elevada cantidad de reflejos que veremos en muchas situaciones, y que seguramente se deban al plástico protector.

Así pues, no podemos recomendaros que quitéis dicho plástico, pero sí que lo sustituyáis por otro de mayor calidad si finalmente os decidís por esta tableta de Haier. Eso también mejorará una visión en exteriores complicada por los mencionados reflejos, que hace que usar la tableta en exteriores sea, como veréis, bastante complicado.

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Obviamente también están presentes los típicos efectos de pantalla lavada y los negros menos profundos inherentes a la tecnología IPS, pero lo cierto es que Haier ha colocado un panel que vive por encima de las posibilidades del dispositivo, y que consigue subir la nota de una tableta destinada a la gama más económica.

La parte gráfica como talón de Aquiles

Hablar de rendimiento hoy en día es muchas veces repetitivo y falto de información, pues todos los dispositivos y casi cualquier plataforma de hardware ofrece una respuesta de buen nivel muy complicada ya de comparar.

Sin embargo, con la PAD 971 de Haier es la primera vez que hemos probado un chipset de Rockchip como el RK3288, con procesador de cuatro núcleos Cortex-A17 hasta 1.8 GHz y GPU ARM Mali-T760 MP4, así que ha tocado probado en profundidad el rendimiento del SoC.

Empecemos pues por lo frío, por esos datos que no dicen nada pero suelen marcar una línea de mínimos. Aquí va nuestra habitual batería de pruebas de rendimiento:

Benchmarks Haier PAD 971
(Rockchip RK3288)
PCMark Work perfomance: 3.846 puntos
Work battery life: 6h 47min
3DMark Sling Shot 3.1: 428 puntos
Sling Shot 3.0: 619 puntos
Ice Storm Unlimited: 9.986 puntos
Geekbench 4 Single-Core: 715 puntos
Multi-Core: 1.646 puntos
AnTuTu No compatible
Epic Citadel No compatible
Quadrant 11.148 puntos
Vellamo Chrome Browser: 3.158 puntos
Metal: 1.221 puntos
Multicore: 2.131 puntos

No todas las aplicaciones de benchmarking son compatibles con este Rockchip RK3288, pero las que hemos podido probar nos devuelven datos esperanzadores en cuanto a potencia.

El rendimiento de la tableta está fuera de toda duda en uso básico y normal, moviendo Android de forma muy fluida y sin ningún problema incluso utilizando multitarea al navegar por Internet mientras en segundo plano utilizamos Google Play Music.

Es una tableta de buen nivel para esas horas de sofá en las que consultar algo en el ordenador se hace tedioso sólo por levantarte y encenderlo, lo mismo para ver algún vídeo, leer noticias o consultar cualquier duda en Internet. Vamos, que es el dispositivo perfecto para tener en la mesa del salón junto al mando del televisor, sin que ello nos cueste un ojo de la cara.

La reproducción de vídeo es excelente y con buen sonido, y la lectura cómoda gracias a los blancos del panel IPS y a la buena nitidez.

Donde más sufre es con los juegos, pues aunque los mueve sin problemas, la respuesta no consigue ser del todo satisfactoria con ciertos momentos de lag en momento de exigencia gráfica. Mover tal cantidad de píxeles no ayuda en este sentido.

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No queremos con ello afirmar que la PAD 971 de Haier no mueve juegos que requieran de potencia, pero sí que le costará un poquito moverlos con soltura.

Por lo demás, es una tableta sin demasiadas fisuras en el uso diario, y que se comporta bien para contentar a esos usuarios menos exigentes que no quieren gastar demasiado en un "sustituto" del PC para ciertas funciones.

Un suficiente en autonomía... sin llegar al bien

Es probablemente uno de los apartados con mayor importancia de cualquier análisis, y lo cierto es que la Haier PAD 971 nos deja claroscuros en cuanto a autonomía, pues viendo la capacidad de la batería siempre se esperan mejores números.

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Como es obvio, en una tableta no analizaremos la autonomía desde el punto de vista de un terminal que se lleva siempre encima, aunque seguramente muchos usuarios utilicen este tipo de dispositivos más allá de las fronteras de sus salones.

Haier ha montado una batería generosa, con hasta 7.800 mAh de capacidad, lo que en cierto modo debería darnos confianza con las posibilidades de la tableta.

Sin embargo, no parece el que el chipset Rockchip consuma poco, y mover una matriz de 2.048 x 1.536 píxeles penaliza sobremanera un gasto energético posiblemente excesivo.

En este caso, hemos podido comprobar que la tableta se mantiene viva alrededor de las 7 horas de uso, en PCMark hemos obtenido valores similares de hasta 6 horas y 47 minutos.

Esto se reduce jugando, y además de forma exponencial, pues los juegos no sólo calientan en exceso el dispositivo, sino que podrían comerse la batería en menos de 4 horas.

En estos casos depende demasiado del uso que vayamos a darle, si sólo navegáis por Internet para consultar noticias o algo similar, os durará sobre 10 ó 12 horas, así que ya sabéis. Cuidado lejos de un enchufe si lo que queréis es jugar con vuestra tableta.

Cámaras testimoniales para un apartado no diferenciador en tabletas

Con un software casi AOSP -Android Open Source Project- del que hableremos más adelante, la interfaz de la cámara es básica como la que veríamos en un dispositivo que instalase Android sin modificar.

En este caso, dicha aplicación de cámara mueve dos sensores de 8 y 2 megapíxeles sin flash LED en ambos casos, pero con autoenfoque y vídeo FullHD la principal.

No vamos a valorar ninguna tableta por sus cámaras, pero tampoco vamos a dejar pasar la oportunidad de enseñaros algunas capturas realizadas con ella -cuando nadie nos veía, claro-.

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Los resultados son generalmente aceptables en condiciones de buena luminosidad, pero la velocidad de captura no es rápida y tampoco podremos esperar milagros en cualquier condición no ideal. La cámara frontal obviamente es ya sólo utilizable en videoconferencias.

No hay demasiado que contar aquí, así que os dejamos unas cuantas tomas más y vosotros juzgaréis directamente si queréis usar vuestra tableta para tomar fotografías cuando visitéis algún sitio bonito.

Android 5.1 Lollipop en 2016, es una mala noticia claro...

No sabemos si la restricción en este aspecto ha sido por drivers del chipset de Rockchip o por cualquier otro motivo, pero lo cierto es que Haier se ha conformado con instalar Android 5.1 Lollipop en su nueva PAD 971.

Eso no buena noticia, obviamente, con Android 6.0 creciendo ya a buen ritmo y Android 7.0 Nougat asomando en el horizonte. ¿Habrá actualizaciones? Pues no lo sabemos pero suponemos que no, así que aquí tocará conformarse con las piruletas.

Al menos, Haier no ha tocado para nada la interfaz ni tampoco la mayor parte de la experiencia de usuario Pure Google de Android, limitando su intervención a la instalación de ciertas aplicaciones algunas más útiles que otras.

Por ejemplo, la Haier PAD 971 instala de fábrica la suite Office de Microsoft, así como alguna que otra aplicación extra de utilidad muy relativa.

Haier PAD 971, la opinión de Xataka Android

La conclusión del análisis de una tableta como esta Haier PAD 971 es más que sencilla, pues es una tableta perfecta para cualquier usuario no demasiado exigente y que requiera buena construcción y una pantalla de gran calidad a precio contenido.

Las firmas chinas quieren competir en serio, y con metal en su carcasa los acabados de la PAD 971 están a muy buen nivel, dejando la parte negativa para un protector de pantalla plástico de baja calidad que viene colocado ya de fábrica, y que nosotros os recomendamos sustituir.

Por lo demás, se trata de una tableta que no defraudará porque ciertamente funciona muy bien en el dia a día, como complemento en el salón a medio camino entre el smartphone y un PC que suele dar pereza levantarse a encender.

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Lo mejor son sus materiales y su pantalla, de eso no hay duda y por este lado ninguna queja. ¿Lo peor? Pues probablemente la experiencia con su batería de 7.800 mAh, que debería ofrecer una autonomía mayor pero que deja en cifras elevadas su nivel de consumo energético.

En general, la Haier PAD 971 convencerá a la mayoría de usuarios, aunque seguramente su público objetivo sea aquel menos exigente, el que quiere un dispositivo que funcione más o menos bien pero que sobre todo deje sus precios en valores atractivos.

También es una tableta interesante para niños por su precio y la robustez de su construcción metálica, aunque aquí, claro, lo mejor es que elijan los padres cuándo iniciar al niño con estos dispositivos.

6.4


Diseño7
Pantalla7.5
Rendimiento6
Software6
Autonomía5.5

A favor

  • Buenos materiales
  • Pantalla de gran resolución
  • Experiencia Android sin caretas

En contra

  • Autonomía justa
  • Cámaras testimoniales
  • Marcas de fábrica en la carcasa metálica (fácilmente solucionable en garantía)

La tableta ha sido cedida para las pruebas por Haier España. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

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