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Weimei Force, análisis: creciendo para convencer al usuario de por qué comprarse un Weimei
Análisis

Weimei Force, análisis: creciendo para convencer al usuario de por qué comprarse un Weimei

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Van ya varios años en los que el reto de los teléfonos por debajo de los 200 euros se ha movido desde centrarse en proporcionar una experiencia suficiente para los usuarios más 'light', a la carrera de intentar dar lo máximo en un presupuesto muy llamativo.

A eso llega el Force de Weimei, un teléfono Android de 5 pulgadas que se para en los 160 euros con una ficha técnica equilibrada, pero sin demasiadas sorpresas. Hemos probado el nuevo terminal de la española asociada con el fabricante chino Gionee, de quien parte el diseño y software de referencia de estos teléfonos.

Weimei Force, por los números

Weimei Force

Weimei lleva tan solo unos meses entre nosotros. En ellos, y después de estrenarse con el We Plus, modelo de buen rendimiento por unos 300 euros, le seguía el Neon, para abrir en la gama de entrada a unos 100 euros. Ahora llega el Force como apuesta renovada e intermedia entre ambos. Lo hace recortando ligeramente la factura de componentes respecto al Weimei We, disponible todavía por unos 190.

Un teléfono de características suficientes, manteniendo el atractivo en precio

Con 5 pulgadas de diagonal, el Weimei Force es del tamaño mejor acogido por todo tipo de usuarios, el ni muy grande ni muy pequeño actual. Su resolución de pantalla no es la mejor, aunque 720 puntos de ancho parecen más que suficientes en este tramo.

Para moverlos introducen un corazón Mediatek, con algo más de un año ya en catálogo y de bajo consumo. O lo que es lo mismo, de rendimiento limitado pero con capacidad de exprimir bien su batería, al menos a priori. Se trata de un procesador en diseño algo superado, fabricado en 28 nanómetros.

Weimei Force

Cuatro núcleos Cortex A53, hechos públicos hace casi 4 años, son los que dan músculo a este Force a una frecuencia máxima de 1.3 GHz. Estampa similar por el apartado gráfico, donde una GPU Mali para dispositivos con presupuesto ajustado, también ARM, de dos núcleos T720 ayudarán al terminal a moverse.

Buena sorpresa en cambio por la parte de las memorias. Este teléfono llega con 16 GB de memoria interna, con opción a microSD, y otros 3 de RAM. Más que suficiente para aspirar a al menos 2-3 años de vida por esta parte.

En ese intento por dejar caer la factura de componentes, parece que descuelgan a Sony como proveedor de los sensores para las cámaras, fabricante de los más reputados del mercado. Suponemos esto simplemente porque esta vez Weimei sí 'esconde' quién es el fabricante de los sensores.

Weimei Force

Destaca también la 'última' versión de Android disponible hoy, hasta que Android N vea finalmente la luz en las próximas semanas. Android 6.0 Marshmallow es una muy buena base sobre la que trabajar, que permite despreocuparse de las actualizaciones también a medio plazo. Llega eso sí con weOS, su capa propia de personalización, que añade alguna que otra modificación, sobre todo por la parte más visual y de interfaz.

Básicamente este es el Weimei Force. Añadimos que cuenta con Dual SIM en formato micro, radio FM y cristal 2.5D en el frontal. Por alguna razón, eso sí, no cuenta con led de notificaciones. Podéis verlo también resumido en formato tabla:

Weimei Force
Tamaño 145 x 71 milímetros
Grosor 8.5 milímetros
Peso 142 gramos
Pantalla IPS de 5.0 pulgadas con cristal 2.5D
Resolución HD 1.280 x 720, 294 ppp
Procesador MediaTek MT6735, 28nm
Quad Core Cortex A53 @1.3GHz
Procesador gráfico Mali T720, dos núcleos
RAM 3 GB LPDDR3
Memoria 16 GB con ranura para microSD de hasta 2TB
(Máximo disponible actualmente 256GB)
Versión Android 6.0 (Marshmallow)
Conectividad WiFi 802.11n 2.4 y 5 GHz
Bluetooth 4.0 Low Energy
LTE Cat 4 (Bandas: 1, 3, 7, 20)
2 x Micro SIM
Puertos de expansión MicroUSB 2.0, microSD (2TB)
Cámara Trasera 13 megapixels con Flash
Objetivo f/2.2
Cámara Delantera 5 megapixels con Flash
Objetivo f/2.2
Batería 2.400 mAh extraible
Otros Disponible en colores Oro y Gris
Dual SIM
Sin led de notificaciones
Precio de salida 159.99 euros en Amazon

Un diseño sin grandes riesgos

Weimei Force

El diseño del Weimei Force es bastante básico, con elementos sencillos que han demostrado funcionar en el pasado. Estamos ante un teléfono con marco metálico, trasera retirable de plástico (que imita muy bien al aluminio, al menos en el modelo blanco-dorado, hay otro gris-negro) y frontal con cristal a lo 2.5D. Esto es, redondeado en su perfil para hacer el teléfono más agradable. No está muy acentuado este efecto, pero aún así, suma enteros.

La parte metálica está biselada, de forma que aunque los marcos sean planos, la sucesión de elementos acaba formando una curva que se siente cómoda en mano. El teléfono es ligero, aunque no muy robusto: da la sensación de que podemos doblarlo con facilidad bajo algo de presión en las manos.

En el Weimei Force encontramos lo básico: nada de extras. No busques carga rápida o lector de huellas, ni resistencia al agua.

Volumen y demás botones están a su lado derecho, conector de auriculares en la parte superior y el microUSB de carga se encuentra en la inferior. Una configuración que, sin ser mala, no es la mejor. Encontramos botones capacitivos fuera de pantalla, serigrafiados al estilo Nexus aunque en el orden contrario. Botón atrás a la derecha, esta es la misma disposición que usa Samsung.

Weimei Force

Pasando por alto el detalle de que hemos probado el modelo color oro, que tiene un tono algo rosado, el acabado de la trasera pasa por metal hasta que lo tocamos. Es ahí donde se encuentra el altavoz, pues es el sitio más fácil donde poner uno lo suficientemente grande. Esto hace que el sonido se bloquee parcialmente cuando apoyamos el teléfono.

En general, se trata de un terminal con unas buenas medidas, cómodo en mano y sin marcos excesivos. Si tuviera que apuntar algo, quizás que sea demasiado cuadrado, haciendo menos cómodo su agarre. Unas esquinas algo más redondeadas serían fácil mejora aquí.

Al terminar de escribir este análisis, suponemos que al dejarlo sobre la mesa, se ha rallado en su tapa trasera. Esto acaba con el aspecto metalizado del teléfono, y se ve bastante mal. Quizás en la versión negra se aprecie menos

Las pantallas ya no son lo que eran: son mejores

Weimei Force

Las pantallas para teléfonos han dado un salto de calidad importante en estos rangos de precios durante el último par de años. Ahora no hay excusas para poner una pantalla mediocre tirando a mala en un teléfono en los 150 euros. En este caso, cumple, aunque a medias. Veamos por qué.

La pantalla del Weimei Force es bastante decente, los colores son buenos y los brillos también, hasta que la exigencia sube un poco. Los límites son como siempre la visibilidad en exteriores, y los ángulos de visión.

La lógica de costes da la razón a la calidad y buena experiencia, incluso a los teléfonos más básicos.

Para el caso de visión bajo luz solar directa, más vale que nos busquemos una sombra donde mirar el teléfono, al menos en las horas centrales del día. Para el caso de los ángulos de visión, no es demasiado: si giramos el teléfono unos 60 grados, donde probablemente no lo usemos jamás, los negros se vuelven grisáceos y los colores en general se oscurecen, aunque esto solo ocurre al girarlo lateralmente.

Weimei Force

Diría que esto se debe en gran medida al cristal utilizado en su frontal, que aumenta los reflejos y empeora la imagen con el ángulo. No es preocupante en ningún caso, pero sí conviene saber que otros teléfonos ya en estos precios pueden ir mejor en este aspecto.

Por otra parte, un aspecto recurrente en teléfonos económicos es la latencia y falta de sensibilidad de los paneles táctiles. En el Force no es demasiado acentuado, en la línea de este tipo de teléfonos. Nos molestará más si somos usuarios avanzados con ganas de teclear rápido. Aquí, manda la paciencia y pulsar más firmemente ayuda. Tecléame despacio que tengo prisa.

Por la parte de la resolución, una pantalla con 1.280 x 720 puntos es suficiente y la decisión correcta en este precio. Subir más aporta algo más de detalle en algunos usos, pero también merienda más recursos que no estamos para derrochar, como veremos más adelante. Ahorramos así en tiempos de carga y batería del teléfono. Y ojo, la resolución es suficiente, buena ya para un teléfono de 5 pulgadas.

Poca autonomía en un teléfono que cumple

Weimei Force

El Force se porta bien. Weimei ha hecho un buen trabajo en el software al optimizarlo, aunque aquí seguramente pesa y bastante la mano de la experiencia que aportan los años que lleva Gionee. El rendimiento en tareas generales es bueno, con transiciones rápidas y fluidas. No se cuelga. A esto ayudan esos 3GB de RAM, que dan margen para cachear una buena cantidad de aplicaciones y servicios.

Así, podemos pasar por alto que se trata de un móvil con un procesador mediocre, diseñado hace un tiempo y enfocado a teléfonos de presupuestos apretados. Al menos para la mayoría de usos en un teléfono con pantalla HD, que van de la navegación, a las redes sociales y algún que otro juego casual.

En mi caso la prueba de teléfonos las hago siempre bajo los mismos parámetros. Descargo todas las aplicaciones que estoy usando, de comunicación, organización o entretenimiento. Activo el Bluetooth 24/7 para sincronizar accesorios y no llevo demasiado cuidado en si me dejo el WiFi activado o no. Uso una sola SIM (el Force admite dos) y el uso es mixto: alguna foto, algo de reproducción de música y mucho de redes sociales, navegación y mensajería.

Weimei Force

En este escenario, que diría exigente, es donde se ha medido el desempeño y batería del teléfono. Puede que el tuyo sea más ligero, por lo que seguramente puedas rascar unas cuantas horas más de autonomía.

Aún así, en mi Weimei Force de pruebas, la batería vuela. Me inclino a pensar que se trata, al menos en parte, por algún desajuste en el software. En el monitor de batería, le achacan al WiFi consumos de batería exageradamente altos, diría que erróneos. Sea como sea, el teléfono aguanta con unas 2-3 horas de pantalla activa, lo cual puede que haga tu día.

El procesador no es muy allá, pero hace su trabajo muy bien. ¿Para qué mas? La batería, al menos de momento, no tanto.

El mayor problema es el elevado consumo en reposo del terminal, que supongo se podrá ajustar con una (otra, ya recibió la primera) actualización que mejore este aspecto. Consumos de hasta el 30% durante el reposo nocturno son demasiado altos. De hecho, para un teléfono con Android 6.0, la tercera parte de eso ya sería mucho.

El teléfono cuenta, eso sí, con sus modos de ahorro de energía. Si apenas lo usas en tu día a día o por periodos prolongados, o simplemente quieres extender su vida útil, puedes probar a usarlos. Hay dos, el normal que rebaja el brillo, apaga conexiones en bloqueo y demás, y el que convierte básicamente el móvil en un teléfono que llama y manda SMS.

Weimei Force
Mediatek 6735

Moto G4
Snapdragon 617

Antutu

v6.2.0: 34.557

v6.1.2: 45.301

Geekbench 3

Single: 529
Multi: 1.582

Single: 712
Multi: 2.950

Vellamo

Chrome: 2.533
Metal: 930
Multicore: 1.536

Chrome: 2.804
Metal: 1.319
Multicore: 1.446

GFX Manhattan 3.0

Onscreen: 6,3 fps
Offscreen: 3 fps

GFX T-Rex 2.0

Onscreen: 14 fps
Offscren: 8.5 fps

3DMark

Slingshot 3.0/3.1: 202/118
Ice Storm Utd.: 5.328
Ice Storm Extreme: 3.170
Ice Storm: 5.243

Slingshot 3.0/3.1: 675/389

PCMark Workbench

5.563

5.214

Memoria

Interna: 85.6 MB/s lectura, 39.2 MB/s escritura
RAM: 3.812 MB/s

PCMark Battery

6 horas 56 min

9 horas 50 min

La experiencia salva los resultados de una cámara mediocre

Weimei Force cámara

La del Weimei Force no es una gran cámara, en cuanto a calidad. Por supuesto que muchos teléfonos le dan un repaso bastante grande. Aquí hay que tener en cuenta dos cosas. La primera es que se trata de un móvil que sale por 160 euros, a través de Amazon, y que es probable que encontremos por una cantidad sensiblemente menor según avanzan los meses.

La cámara se ha vuelto un requisito fundamental para cualquier usuario. En el Force no encontrará maravillas fuera de las condiciones más idóneas.

La segunda y más relevante si ya estás decidido a hacerte con este teléfono, es que su aplicación de cámara es buena. No rematadamente buena, pero sí mucho mejor que la mayoría de teléfonos que andan por ahí. Permite hacer lo básico y no tan básico de una forma sencilla. Y esto, en las cámaras de los móviles, es muy importante.

Weimei Force

Cosas como ajustar la exposición, cambiar entre modos, tocar ajustes manuales, están a un par de toques. Por supuesto, cuenta con unos cuantos modos (demasiados, en realidad) en los que podemos exprimir algunas funciones extra. Incluso cuenta con un modo Pro, donde regular la exposición, ISO, balance de blancos y el enfoque de forma manual o auto, individualmente, según queramos.

Pero el sensor es el que es (no aparece listado, ni en el propio software), y tiene limitaciones. Como siempre, una de las mayores es el rango dinámico. Partes de la imagen saldrán más oscuras o 'quemadas' en función de donde hagamos la exposición, habrá que llevar cuidado al seleccionarla.

Como siempre, qué mejor que ver unas cuantas muestras para ver de qué es capaz la cámara del Weimei Force:

Weimei Force5
Weimei
Weimei Force4
Weimei
Weimei Force3
Weimei Force
Weimei Force6

En general lo que vemos son imágenes poco contrastadas, con no mucho detalle y una gran facilidad para trepidarse o quemarse si la escena no está bajo iluminación ideal. Es curioso eso sí como algunos de sus modos nos acerca funciones como gifs a partir de ráfagas, normalmente disponibles en teléfonos de mayores gamas. Eso sí, no alinea la escena.

Weimei Gif

Android 6 es buen motor bajo el capó de weOS

Dsc 8931 Copia

Por la parte que le toca al la optimización, las sensaciones son agridulces. El teléfono funciona bien, es correcto y la capa de personalización no se siente para nada pesada. Weimei comenzó sin mucha personalización aunque avisó de que tendrían una capa. Aquí está.

Tenemos un escritorio sin cajón de aplicaciones, todas están esparcidas por los diferentes escritorios, y quizás son demasiadas. Esto es algo recurrente en los fabricantes, intentan enriquecer la experiencia y llegan a saturarla. Por suerte, diría que el Force se salva.

Android 6.0 es la base de un teléfono que, salvo sorpresa mayúscula, no verá ninguna versión posterior.

En el Weimei Force vemos una capa donde no solo utilidades como la linterna o la brújula cuentan con su propia aplicación, sino que encontramos otras utilidades como el administrador del sistema (para "liberar" memoria) también lo son. Mi recomendación es que no hagáis mucho caso a todo aquello que os moleste en el escritorio y lo escondáis dentro de una carpeta... o instaléis otro launcher, como Nova.

Luego encontramos otras aplicaciones como Camaleón, que permite personalizar el escritorio a partir de dos colores que captamos con la cámara de fotos. Muy original, da un aspecto muy bueno en un par de taps. También tenemos una aplicación para seleccionar el tema (de nuevo, ¿esto necesita ser una aplicación?) del teléfono, que da opción a dejarlo con los iconos de Marshmallow por defecto.

Capturas Weimei Force

Porque claro, el Weimei Force llega con Android 6.0 debajo del brazo, lo cual es de agradecer. Esta versión es muy madura y tiene unas cuantas novedades interesantes, como poder elegir qué permisos damos a cada aplicación, Direct Share (elegir no sólo con qué aplicación queremos compartir, sino también con quién dentro de ella de una forma directa) o Google Now on Tap.

Pero sorprende la decisión que han tomado con la barra de notificaciones. No encontramos ahí los ajustes rápidos, sino que están deslizando desde abajo. Esto es confuso y va contramarea del resto de fabricantes, por lo que no resulta intuitivo. Me costó encontrar este "centro de control" copiado a Apple, y estuve varios días accediendo a ajustes desde su propia aplicación, para tareas tan sencillas como encender el Wi-Fi. No hay ni una sola pista de que se encuentran ahí.

Weimei Force, la opinión de Xataka

Weimei Force

En definitiva, en el Weimei Force encontramos a un terminal bastante equilibrado, sin demasiados fuegos artificiales, con el objetivo de dar algo más que lo suficiente por un precio ajustado. No hay sensor de huellas dactilares, ni carga rápida, ni resistencia al agua.

Y poco más se puede pedir, pero haré el ejercicio de hacerlo. Ya sea por mala optimización, este teléfono sería una opción mucho más fuerte con una batería resistente a un día laboral intenso. Por otra parte, la cámara es otro de los elementos que más reclaman los usuarios,y seguro que un sensor más potente elevaría la nota.

El mayor reto del Force es convencer al usuario de algo fundamental: ¿por qué un Weimei?

Soy consciente de que es difícil cumplir estos deseos sin elevar el precio. Y es que tan solo 20 euros más abultado lo alejarían del tramo tan apetitoso donde se encuentra. Manteniéndose donde está, lo más complicado para Weimei será venderse entre quienes no conocen la marca. Aquí, son buenas noticias saber que Gionee está detrás y no contamos exactamente con un recién llegado, por muy español que se diga: hay experiencia a sus espaldas, y se nota.

6.5

Diseño6.5
Pantalla6.5
Rendimiento7.5
Cámara6.5
Software6.5
Autonomía5.5

A favor

  • La capa sobre Android y el teléfono responde bien
  • Cristal 2.5D mejora el diseño
  • Buen precio de salida
  • Con ranura microSD
  • 16GB de interna y 3 de RAM son buenas noticias

En contra

  • Ese pequeño lag táctil
  • La trasera se raya con facilidad
  • La cámara merece más, aunque la aplicación es buena
  • weOS limita y desordena las opciones de Android
  • Pantalla con brillo limitado en exteriores
  • Se espera más autonomía, algún error la tiene en jaque

El terminal ha sido cedido para la prueba por parte de Weimei. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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