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¿Cuánto tiempo deberían actualizarse los Android?
Móviles Android

¿Cuánto tiempo deberían actualizarse los Android?

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Muchas veces hemos hablado por aquí de las actualizaciones de los terminales Android, de si unos fabricantes lo hacen mejor, de si las gamas altas se actualizan más o no, etc. Y aunque todos pensamos en un primer momento "cuanto más se actualice mejor, el terminal estará más al día" la experiencia de Matu con su Nexus S nos demuestra lo contrario.

No siempre llegar a la última versión de software es lo mejor. Las versiones de Android evolucionan al igual que el hardware y tener siempre la última versión sin una actualización de hardware puede afectar el rendimiento. ¿Estamos dispuestos a estos sacrificios por estar a la última?

El caso del Nexus S

El caso del Nexus S es bastante significativo. El terminal se lanzó en diciembre de 2010 con Android 2.3 y recibió actualizaciones oficiales hasta octubre de 2012, cuando recibió Android 4.1.2. Casi dos años de actualizaciones cuando Google en principio garantiza 18 meses en su programa Nexus.

Ya cuando el Nexus S recibió Android 4.0 muchos usuarios se quejaron de que el rendimiento no era el que tenían. Y es que el salto de 2.3 a 4.0 fue muy grande, similar al que hemos visto entre 4.x a 5.0. Y la demanda de recursos se disparó.

Además Google y Samsung dejaron sin resolver un bug que se comía la batería, cosa incomprensible pero que no deberíamos generalizar. En principio esto no debería pasar y no debe ser un argumento en contra de las actualizaciones.

¿Es culpa de Android o de las aplicaciones?

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Una vez que Matu instaló una ROM optimizada la cosa iba mejor, pero aún así navegar es un infierno, ningún juego tira, todo va lento. La gran pregunta es si eso hubiera pasado si el terminal se hubiera quedado en su versión original, 2.3.

La respuesta es que quizá habría ido más ligero, pero las aplicaciones también evolucionan. No podemos comparar las aplicaciones que se hacían para 2.3, cuando la memoria habitual de los terminales eran 512 MB de RAM y el almacenamiento escaseaba y ahora.

Los desarrolladores no optimizan tanto, no piensan en el usuario que tiene un smartphone de hace cinco años, y por tanto aunque nos quedemos sin actualizaciones del sistema muchas aplicaciones irán lentas.

Un móvil no es, de momento, un PC

Las conclusiones que hemos sacado es que un smartphone de cinco años es una antigualla que no tira bien, quizá algo mejor si no se hubiera actualizado pero desde luego con el ritmo de actualización de aplicaciones no es algo usable.

Un PC tiene un ciclo de vida algo mayor, si exceptuamos juegos, pero cinco años duran de sobra, incluso más. En el mundo de los smartphones cuando llevas dos años la cosa se ha quedado bastante desfasada y empiezas a notar lag.

Quizá para evitar esto los fabricantes estén retrasando forzadamente las actualizaciones. Quizá no tenga tanto sentido actualizar durante 18 - 24 meses un terminal como hace Google con sus Nexus y lo óptimo es quedarnos en 12 meses para evitar lags excesivos (o hasta que haya un salto grande), aunque no se van a poder evitar del todo por la evolución de las aplicaciones.

La gran pregunta, sin embargo, es si de aquí a cinco años lo notaremos tanto. La evolución de los smartphones en potencia desde hace cinco años ha sido brutal. Pero puede que no se note tanto de hoy a dentro de cinco años y entonces sí tendrá sentido actualizar el sistema operativo más veces. Sólo el futuro lo dirá.

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