El Pixel 7 es oficial y yo no podría estar más contento con mi Pixel 5

El Pixel 7 es oficial y yo no podría estar más contento con mi Pixel 5

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El Pixel 7 es oficial y yo no podría estar más contento con mi Pixel 5

El mercado no se detiene ante nada. Ni la crisis de semiconductores ha logrado impedir que los lanzamientos sigan su curso de una forma terriblemente robótica con terminales que reemplazan a sus (ya) antecesores año tras año. Un ritmo que muy pocos consumidores pueden seguir, seamos claros, y por eso el plazo medio de renovación de un móvil sigue siendo de tres años, por más que los fabricantes quieran que lo hagamos cada 12 meses.

Éste es mi caso particular, y supongo que el de muchos más, aunque en mi caso mi ciclo de renovaciones nunca ha sido tan relajado como ahora. Llegué a cambiar de teléfono cada año, en alguna ocasión incluso de forma más frecuente. Pero eso ya es pasado. Con los Pixel 7 ya en la calle, y muchos factores que lo hacen atractivo de su lado, yo seguiré con mi Pixel 5 al menos un año más. Como suelo decir a menudo: quizá es que me hago viejo.

Pixel 5 un año más

Ya dediqué un extenso artículo a explicar que en estos momentos, sin poder hablar acerca del futuro, sólo había un fabricante que podía arrancarme de las manos de los Pixel de Google. Ese fabricante no era otro que OPPO y la experiencia que me llevó a dicha conclusión fue la que me ofrecía, y me sigue ofreciendo, el Google Pixel 5. Un teléfono que no es ni de lejos perfecto, pero que para mí es más que suficiente.

Hasta el punto que ya no va a ser una sino dos generaciones de modelos Pixel las que me voy a saltar. Por más atractivos que me parezcan los Pixel 7 y Pixel 7 Pro, el Pixel 5 va a seguir colándose en mi bolsillo al menos un año más. Salvo que tengamos algún accidente por el camino, naturalmente. Los desastres no se pueden anticipar y ojalá no ocurran. Porque lo llevo sin funda. A lo 'comando'. Jugándomela a cambio de disfrutar de su diseño.

Ya son dos generaciones de Pixel las que han pasado por delante mío que son más nuevas que el Pixel 5, y sin embargo sigo considerando la fotografía de éste como una de las mejores del mercado. Incluso del mercado actual. Sí, los móviles avanzan temporada tras temporada, modelo tras modelo, pero estamos en un punto de madurez tal que renovar cada año se me antoja absurdo. Más allá de querer cubrir cierta cuota de caprichos que a mí me ha ido desapareciendo con el paso del tiempo.

Fotografía. Limpieza.

La fotografía fue el principal factor que me llevó al Pixel 5, la elección de Google como desarrollador de una cámara que, a día de hoy, mantiene perfectamente el nivel. Tomas nocturnas, diurnas, con o sin desenfoque. Fotografía de primer nivel gracias a la inteligencia artificial que me hace no querer afrontar una renovación porque creo que no ganaría tanto con el cambio como el desembolso que me supondría realizarlo.

Otro factor diferencia era el de contar con Android puro. Exactamente puro no, entendámonos. Google hace sus cositas para diferenciarse, pero podemos decir que los Pixel son "lo que Android debería ser" para todas las marcas. Luego cada una juega sus cartas y me parece bien, pero yo he pasado por casi todas y no cambio la experiencia del Pixel Launcher por nada del mundo. O por casi nada.

De hecho, tengo en el Pixel 5 el Android 13 que llegará también a bordo de los Pixel 7 en unos días. Perderé alguna que otra característica que, por potencia y diseño, no abandonará dichos modelos para llegar a los demás. Es el pequeño precio que pago por haber comprado el último Pixel sin procesador Tensor. El mío tiene el Snapdragon 765, uno de los subestimados de su momento.

No todo es perfecto, pero sí suficiente

Cuando quieras renovar el móvil piensa, ¿cuánto te va a costar lo que quieres ganar con el salto?

Hay cosas para mejorar, naturalmente. Como la autonomía, ciertamente limitada pese a que paso más tiempo bajo WiFi que bajo datos, bajo techo en lugar de bajo el sol. Algo más de tamaño tampoco me vendría mal, aunque he llegado a acostumbrarme a las 5,99 pulgadas del Pixel 5 hasta un punto que el resto de móviles me parecen gigantes. Pero creo que puedo esperar un poco más para cambiar. Precisamente porque ese cambio no sería por necesidad, sino por capricho.

Así que si nada cambia, si nada se funde dentro de mi "pequeño", continuaré con el Pixel 5 una temporada más. Un móvil que si encontráis en alguna tienda con stock sigue siendo una fabulosa compra. Incluso ahora que ya serían dos renovaciones las que tendría por delante. El gusanillo de cambiar de móvil constantemente va pasando. Quizá porque tengo ya más años que un bosque. O quizá porque el Pixel 5 ofrece aún, a día de hoy, una magnífica experiencia que es difícil obviar.

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