De vez en cuando me apetece despegarme de mi smartphone y “resetear” mi relación con mi móvil. Como la mayoría, a veces pierdo el norte y me descubro usándolo más horas de la cuenta o incluso desbloqueando la pantalla decenas de veces para no mirar nada.
Intento mantener una buena higiene digital, pero no siempre lo consigo. Por eso, en algunos momentos del año me pongo mucho más estricta para hacer una especie de “ayuno de dopamina”. Ese es precisamente mi reto de este mes: quiero aprovechar que en agosto todo se para para volver a un teléfono tonto temporalmente.
A priori, mi colección con más de 100 móviles antiguos me da muchísimas opciones donde elegir. En la práctica, no es tan sencillo porque precisamente los móviles de los 2000s están dejando de cumplir su función principal: ofrecernos una buena calidad de llamadas.
El problema es el 2G, el altavoz y el micrófono
En mi caja de tesoros hay una centena de teléfonos. Algunos los usé en su día, otros me los han ido dando mis conocidos a lo largo de los años (motivo por el cual tengo varios repetidos) o los he ido comprando en apps de segunda mano por unos pocos euros. Están totalmente devaluados. En mi pequeña colección de móviles no faltan clásicos como el Nokia 3310, el Razer V3 o el Nokia N95, entre muchísimos más.
Aunque la mayoría son ‘feature phones’ de ley, otros de estos modelos ya nacieron en esos primeros albores de internet en el móvil y tenían su navegador web o incluso opciones de mensajería instantánea más allá de los arcaicos SMS.
Este fin de semana estuve rebuscando en mi colección de móviles antiguos para volver a usar uno de ellos como teléfono principal durante el mes de agosto. Todo está más parado estas semanas, así que si puedo permitirme el “lujo” de desconectar en algún momento del año, es ahora.
Rápidamente me di cuenta del mayor problema de volver a usar uno de estos teléfonos hoy en día: la calidad en llamadas es un desastre. Todos estos móviles de mi caja de recuerdos son 2G o 3G y a día de hoy, en según qué zonas, les cuesta mucho coger cobertura o las personas a las que llamo me dicen que no me escuchan bien porque el altavoz y el micrófono ya están cascadísimos.
En su día estábamos satisfechos con estos teléfonos porque no conocíamos otra cosa. Pero ahora que hemos probado las llamadas HD resulta muy, muy difícil volver atrás. Precisamente, si lo único que quiero hacer con mi teléfono es llamar, no tiene sentido que no esté cómoda con el rendimiento que me ofrece en esta función.
El ganador: una BlackBerry 9720 que se ha convertido en un móvil tonto
Tras probar varios modelos durante una tarde de recuerdos, el ganador para intentar vivir un agosto de desconexión digital durante el tiempo de ocio ha sido la BlackBerry 9720. Un teléfono de 2013 que en su momento no fue un ‘feature phone’ como tal, pero que a día de hoy no se puede considerar, ni de lejos, un smartphone.
Hoy en día, los servicios de BlackBerry no funcionan, ni siquiera BlackBerry Messenger. El 4 de enero de 2022, BlackBerry cerró todos sus servicios, haciendo que ahora estos móviles, que en cierto modo participaron en los inicios de la era smartphone, hayan quedado, en la práctica, casi como un ‘feature’ más.
Sí que tiene WiFi, pero tampoco me funciona porque se hace bastante lío con las redes 2.4 GHz, 5 GHz y 6 GHz de mi router. Los datos móviles sí los coge bien de mi tarjeta SIM (incluso es capaz de hacer de ‘hotspot’).
Únicamente los puedo usar para el navegador web, que sí permite buscar en Google o entrar en alguna dirección web sin problemas. Pero, sinceramente, no es nada agradable, así que esto también me ayuda a sentir que tengo entre las manos un móvil tonto.
En el tema de la calidad de llamadas no tengo quejas. Además, para mejorar cómo me escucha la otra persona estoy usando mi vieja BlackBerry emparejada a unos auriculares Bluetooth modernos y gracias a ellos sí que logro un plus de calidad en llamadas que le sienta muy bien a este móvil de 2013.
En resumen, aunque no pensaba nunca volver a usar todas estas “joyas” de mi colección, me he decepcionado bastante al comprobar que mis móviles viejos se han convertido casi en piezas de museo y cada vez van siendo menos funcionales. Incluso, muchos de ellos ni siquiera ofrecen ya una calidad decente en llamadas, algo que en su momento fue prácticamente la única razón de ser para muchos de estos modelos.
En Xataka Android | Light Phone 3: el smartphone más minimalista es perfecto para detox digital, salvo por el precio
En Xataka Android | La rebelión del móvil sin WhatsApp ni apps: SPC renueva su superventas en España
Ver 2 comentarios