Android 13 llegará a pocos móviles y tarde, pero da igual porque Android no funciona como iOS
Sistema operativo

Android 13 llegará a pocos móviles y tarde, pero da igual porque Android no funciona como iOS

Android 13 ya está aquí y comienza así la cuenta atrás para que llegue a tu móvil. Si algo hemos aprendido en los 14 años que llevamos de Android es que hay que entrenar la paciencia en lo que a actualizaciones se refiere: Google lleva años prometiéndonos unas actualizaciones más rápidas que no llegan, y al paso que vamos es momento de aceptar que esto va a ser así para siempre, y no pasa nada.

Android está tan fragmentado como siempre, o quizá un poquito menos, y Google ha optado por un camino distinto a Apple para mantener los dispositivos que tienen su sistema operativo funcionales: actualizaciones por partes en lugar del todo o nada de Apple. Y no está yendo demasiado mal.

¡Albricias! Android 13 está aquí

Android13b

Tenemos nueva versión de Android. Se llama Android 13, su postre oculto es tiramisú, se puede descargar ya en los Google Pixel 4 o superiores y llega con unas pocas mejoras sobre Android 12 más que como una gran actualización. La lista de novedades no es excesivamente extensa sino que son más bien pequeños cambios aquí y allí.

Tenemos cambios visibles como los temas de Material You para más iconos o el nuevo aspecto del reproductor multimedia, y otros cambios que van por dentro en materia de seguridad y privacidad, como los nuevos permisos desglosados de fotos, audio y documentos o el borrado automático del portapapeles al pasar cierto tiempo.

Android 13 está aquí y tiene unas pocas novedades, muchas de ellas bajo el capó

En nueva funcionalidad, no hay demasiado: poder elegir el idioma de cada app por separado, novedades de integración con otros dispositivos como Chromebooks (que aún no están), audio espacial y poco más. Es una actualización un poco light, especialmente si la comparamos con Android 12. Aún así, claro, la queremos tener en el móvil, y ya.

Tardarás en ver Android 13 en tu móvil

Android12

La mala noticia es que la hemeroteca nos relata que probablemente tardes bastante en tener Android 13 en tu móvil, a no ser que tengas un Google Pixel o un móvil de gama alta que justo forme parte del programa beta de Android 13 y termine recibiendo la versión estable "pronto". Más allá de estas excepciones, el grueso de los móviles Android no saborearán el número trece hasta el año que viene.

Salvo que ocurra un milagro, Android 13 y versiones superiores no serán mayoría hasta dentro de unos años

Google nos da los datos de distribución con cuentagotas, pero los últimos datos nos muestran que Android 12 está en solo el 13% de los dispositivos activos un año después de su lanzamiento, cuando Android 13 ya está disponible. Es de esperar que algo parecido pase de nuevo con Android 13.

Aún siendo optimistas y suponiendo que la cosa vaya algo mejor para Android 13 -y no tenemos ningún motivo para pensar que así sea- no veremos Android 13 o versiones superiores de forma masiva hasta dentro de un par de años, y esto apenas se notará en el ecosistema de Android por un simple motivo: Google ha optado por no luchar contra la fragmentación sino atacarla con más fragmentación o, mejor dicho, modularidad.

Y no pasa nada o, al menos, no pasa mucho

Las actualizaciones de Android están sobrevaloradas, pues Google lleva tiempo preparando el terreno para que sean cada vez menos relevantes. Android es un sistema operativo que varía mucho de un móvil a otro, y es simplemente imposible que Google atice con una vara a los fabricantes para que actualicen sus móviles más rápido. No es tan sencillo como pulsar un botón y ya.

Hay muchas partes móviles en cada actualización del sistema que van desde los controladores hasta las mejoras propias de las capas, las pruebas de que todo funciona correctamente y la correcta adopción de las novedades que se hayan incluído con esa nueva versión. Google ha intentado poner de su parte con Project Treble e iniciativas similares para facilitar el trabajo de las actualizaciones, pero sigue siendo una tarea titánica.

Actualizar Android no es tan fácil como pulsar un botón pues cada móvil es un mundo y algunas capas son muy distintas a la versión AOSP

Si no puedes con ellos, únete. La forma en la que Google ha atacado el problema ha sido algo peculiar y completamente opuesta al estilo de Apple con iOS. En lugar de tener un iOS para todos, Android es distinto de un móvil a otro, pero la forma de mantener los móviles en funcionamiento, seguros y más o menos actuales ha pasado por modularizar el sistema para que se puedan actualizar distintas partes del mismo por separado, sin necesidad de recibir una actualización completa del sistema.

Así, los móviles Android no reciben mejoras únicamente mediante actualizaciones del sistema -a lo Apple- sino que les llegan a través de una cantidad cada vez mayor de frentes. A día de hoy, son los siguientes:

  • Actualizaciones del sistema de toda la vida. Sí, las actualizaciones completas del firmware siguen siendo la forma preferida para las actualizaciones grandes, como las de una nueva versión del sistema operativo o correcciones y mejoras del sistema operativo o la capa.

  • Actualizaciones de seguridad. Son las actualizaciones mensuales que incluyen mejoras y correcciones de seguridad. Muchos móviles que no reciben actualizaciones de Android -o que las reciben muy tarde- sí reciben actualizaciones de seguridad, al menos de forma trimestral.

  • Actualizaciones del sistema de Google Play. Este es un nuevo invento de Google al cual todavía no le están sacando demasiado provecho, pero que permite actualizar ciertos componentes críticos del sistema como si fuera una app más, con la ayuda de Google Play. En la práctica nos ayudará, cada vez más, a recibir nuevas funciones y correcciones sin necesidad de una OTA.

  • Actualizaciones de los Servicios de Google Play. Algo a lo que Google le está sacando mucho provecho es a las actualizaciones de los Servicios de Google Play. Con ellas ha sido posible que novedades de versiones recientes de Android lleguen a versiones anteriores, como por ejemplo la revocación de permisos de apps que no se usan.

  • Actualizaciones de applicaciones. Por último, no podemos olvidarnos de que en Android todas las apps, del sistema o no, pueden recibir actualizaciones a través de Google Play. De hecho, la gran mayoría de apps que vienen preinstaladas en el móvil reciben actualizaciones así, sin necesidad de una actualización completa del sistema.

De este modo, Google está logrando alargar la vida de los móviles viejos de modo que no solo sigan funcionando, sino que no se queden atrás en materia de privacidad o seguridad. Así fue posible, por ejemplo, desplegar el sistema de traceo de contactos de COVID-19 en casi todos los móviles Android, independientemente de su versión. Con el tiempo, la versión de Android se está volviendo cada vez más irrelevante.

Cada Android es un mundo y para poner algo de orden en este inmenso lío Google ha optado por actualizar los pequeños fragmentos que tienen en común, algo que contrasta mucho con iOS, que es igual para todos y debe actualizarse para cualquier cambio. Nueva corrección de seguridad: nueva versión. Cambio en una app preinstalada: nueva versión. Nuevos emoji: nueva versión.

Por supuesto, el sistema de Apple funciona muy bien y es mucho menos lioso, pero sería imposible de aplicar en un ecosistema como Android, donde cada uno puede recortar y añadir dentro de los márgenes fijados por los términos que impone Google para preinstalar sus apps. No es un sistema perfecto, es enormemente frustrante, es lioso y provoca enormes quebraderos de cabeza a usuarios, desarrolladores, Google y los propios fabricantes, pero es lo que hay y el esfuerzo parece estar dando frutos, pues tener la ultimísima versión de Android es cada vez menos importante.

iOS se actualiza con nuevas versiones para todo, pero en Android se pueden actualizar muchas partes por separado, haciendo que no sea tan importante tener la última versión

Básicamente, hay varios motivos por los que podríamos querer tener la última versión del sistema operativo, y todos ellos han sido minimizados últimamente, restándoles importancia. Estos son los principales:

  • Tener las últimas novedades de la última versión. Este es el motivo clásico por el que querrémos tener Android 13, pero lo cierto es que el sistema operativo no trae una gran cantidad de mejoras visibles, algunas de ellas pueden acabar llegando de algún modo a versiones anteriores (ya sea de forma oficial o con apps) y, además, es relativamente común que las capas de personalización ni siquiera incluyan algunas de estas novedades.

  • Mejoras de privacidad y seguridad. Este si es un detalle importante, pues cada nueva versión suele incluir nuevas protecciones de privacidad. No obstante, Google ha portado algunos de estos cambios a versiones anteriores mediante los servicios de Google, y no debemos olvidarnos de que los parches de seguridad van por separado.

  • Compatibilidad con apps. Tener una versión vieja del sistema operativo hace que algunas apps y juegos dejen de funcionarte. No obstante, no necesitas tener la última versión. Hoy en día la gran mayoría de apps y juegos te funcionarán sin problemas con Android 8.0 de 2017. Si tienes una versión moderna, mejor, pero si no, tampoco pasa nada.

¿Quiere decir todo esto que con el móvil con KitKat que tenemos en el cajón tenemos suficiente? No. Obviamente, si puedes tener la última versión, mejor. Pero si te quedas una o dos versiones por detrás, tampoco es para echarte las manos a la cabeza. Y eso está bien, porque es de esperar que el despliegue de Android 13 vaya tan mal como el de todas las versiones que le precedieron.

Temas
Inicio
Inicio